Cuando no tengo azul, pongo rojo

Autor: Marcelo Monzón

Cuando se habla de paleta de colores, lo primero que nos viene a la mente es ese ovalo de madera con un agujero para colocar el dedo pulgar, que usaban los artistas antiguamente.
Sin embargo las paletas de colores no son “exclusivas” de los pintores.
Obviamente es de conocimiento popular que los diseñadores gráficos las usan mucho, pero los fotógrafos también las usan y mucho más de lo que podemos pensar.

La frase del título se le atribuye al pintor español Pablo Picasso.
Este artista nacido en Málaga, a fines del siglo XIX, en realidad se llamaba Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno Cipriano de la Santísima Trinidad Ruiz Picasso (según su certificado de nacimiento) o Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Crispiniano de la Santísima Trinidad Ruiz y Picasso (según su partida de bautismo).
Obviamente a raíz de algo tan complejo como tener que llenar un formulario, con su nombre completo, se abocó a querer simplificar las cosas en su vida.
Ok. Esta apreciación es exclusivamente mía. Pero si es verdad que este maravilloso pintor (no se queden solo con sus trabajos cubistas, vean si pueden las obras de los períodos rosa y azul) intentó en toda su vida artística simplificar su proceso creativo.
Y así lo hizo con la frase que da título a este texto.
Algunos autores la cuentan distinto: “si no tengo rojo, pongo negro”.
Mas allá del color que esté involucrado en la frase, sustancialmente lo que la misma intenta decirnos es que si se hubiese detenido ante los pequeños contratiempos, o circunstancias,  que parecieran no encajar con sus planes previos, cuántas obras de Picasso no habrían visto la luz.
Afortunadamente para los artistas actuales, más allá de que se puede generar cualquier color en Illustrator, InDesign o Photoshop, existe una aplicación que nos ayuda a todos los involucrados en manifestaciones artísticas.
Hasta no hace mucho se la conocía por el nombre de Kuler. Actualmente se la llama simplemente Adobe Color.
Vio la luz hace ya algún tiempo, en los lejanos Labs de Adobe.
Posteriormente fue integrándose desde la web a las aplicaciones de escritorio para finalizar en una app de móviles.
Es indiscutible la potencia que encuentra en esta última plataforma.
Muestra de ello dan los millones de descargas que tiene la app Adobe Capture CC al momento de escribir estas líneas.
Pero más allá de su gran cantidad de descargas, muchos profesionales de la imagen digital la continúan integrando a su flujo de trabajo de forma cotidiana mediante el sitio https://color.abobe.com/es/

Creando paletas

Realmente su uso es muy básico pero su utilidad es enorme.
Voy a dividirlo en dos tipos de uso aunque en realidad sean el mismo.
El primero, y más utilizado, es para crear paletas ASE para interactuar en Photoshop, Illustrator, etc.
La segunda, y tal vez la menos conocida, es para crear “paletas” para nuestras imágenes.
En este caso coloqué paletas entre comillas ya que las mismas son meramente conceptuales. O sea, sirven para referencias de los colores que aplicaremos, o modificaremos hasta llegar a ellos, en nuestras fotografías.
Existen muchas técnicas para lograr reproducir una “paleta” en nuestra imagen, pero eso será material de otro tutorial.
En este nos centraremos en las diferentes formas de interactuar con estas concretas paletas.
Básicamente el servicio Adobe Color nos ayuda a combinar los colores de forma armoniosa y atractiva en nuestros diseños o proyectos.
En Photoshop, Adobe Color está completamente integrado, aunque también podemos crear nuestra paleta y recuperarla en Photoshop de diferente formas.
La primera opción se trata directamente de una extensión que permite crear, guardar y acceder a nuestros temas de color.
Para esto debemos ir al menú En Photoshop, seleccione Ventana/Extensiones/Temas de Adobe Color [Window/Extensions/Adobe Color Themes].
Una vez allí podemos crear nuestras propias paletas de colores y ver cómo funcionan los mismos entre si.
Pero más allá de nuestra creatividad en combinar colores, Adobe Color nos proporciona numerosos temas, que podremos filtrar de diversas formas: Más populares, Más utilizados, Al azar, temas que hayamos publicado o temas que nos han gustado.
Una vez encontrado el tema, podemos editarlo y guardarlo en nuestros temas de Adobe Color o añadirlo directamente a nuestras muestras en Photoshop.

Pero la extensión de temas de Adobe Color no está disponible únicamente para Photoshop, ya que también lo está para otras dos aplicaciones de escritorio de Creative Cloud: Adobe InDesign y Adobe After Effects.
Lo potente de este servicio es que el mismo se encuentra completamente integrado en las bibliotecas de Creative Cloud, lo que nos permite acceder a los temas guardados desde las aplicaciones de escritorio mencionadas, así como también desde aplicaciones móviles como Capture CC, o usando el sitio web de Adobe Color.
Si queremos ver otras paletas debemos ir directamente a la ficha Explorar en el panel de temas de Adobe Color. Al hacer clic en dicha ficha, aparecerá de forma predeterminada todos los temas de colores.
La comodidad de usar este tipo de temas, nos permite probar la integración de diferentes combinaciones de colores.
Esto nos facilita la forma de creación, por ejemplo si debemos crear un diseño de un sitio web utilizando una gama de colores, o directamente para saber cómo darle más impacto a una fotografía, o montaje, usando los colores que más se integren entre sí.
Pero más allá de usar directamente la opción desde dentro de Photoshop, podemos crear nuestras muestras en un celular, desde la app, o la web, y acceder a ella cuando necesitemos utilizarla en nuestro proyecto.
Veamos cómo crear una paleta fuera de Photoshop.
En este ejemplo lo voy a hacer desde el sitio web
Para crear un tema de color debemos en primer lugar seleccionar, en el menú desplegable Regla Cromática, en el panel de temas de Adobe Color.
Desde allí podremos seleccionar la regla cromática en la que deseamos basar nuestro proyecto: Análogos, Monocromáticos, Tríada, Complementarios, Compuestos, Tonos o Personalizados.
Una vez que hayamos encontrado la combinación ideal de los cinco colores, guardamos la misma desde el botón Guardar.
Una vez que se haya guardado, automáticamente irá a la ficha Mis temas.
Desde allí podremos seguir editando el tema, borrarlo o descargarlo como un archivo ASE.

También desde la opción Explorar podremos realizar las mismas acciones.
Para entender un poco que es cada una de las opciones de las reglas cromáticas les hago un resumen de cada una de ellas:

  • Análogos

Utiliza colores adyacentes en la rueda cromática.
Los colores análogos se suelen fusionar bien entre sí y son armónicos y agradables de ver.

  • Monocromáticos

Utiliza el mismo color pero con diferentes valores de saturación y brillo.
Si usamos esta regla cromática, veremos cinco colores que comparten el mismo matiz (por ejemplo: H:182), pero tienen diferentes valores de saturación y brillo.
Los colores monocromáticos se combinan bien entre sí y generan un efecto calmante.

  • Tríada

Utiliza tres colores equidistantes de la rueda cromática.
Si usamos esta regla cromática, aparecerán dos colores con el mismo matiz pero diferentes valores de saturación y brillo del primer punto de la rueda cromática (por ejemplo: HSB: 182, 90, 45 y HSB: 182, 100, 75), dos del segundo punto de la rueda cromática (HSB: 51, 90, 55 y HSB: 51, 95, 45) y un color del tercer punto (HSB: 321, 90, 79).
Los colores triádicos suelen contrastar entre sí (aunque no tanto como los colores complementarios), pero siguen siendo armónicos si se combinan.

  • Complementarios

Utiliza colores opuestos de la rueda cromática.
Si usamos esta regla cromática, aparecerán dos colores con el mismo matiz que el color base (por ejemplo: HSB: 182, 100, 45 y HSB: 182, 90, 100), el propio color base (HSB: 182, 100, 75) y dos colores con el mismo matiz del punto opuesto de la rueda cromática (HSB: 23, 100, 45 y HSB: 23, 100, 75).
Los colores complementarios proporcionan un alto contraste y tienden a llamar mucho la atención cuando se combinan entre sí.

  • Compuestos

Utiliza una combinación de colores complementarios y análogos.
Si usamos esta regla cromática, aparecerán dos colores con el mismo matiz que son adyacentes (análogos) al color base (por ejemplo: HSB: 214, 90, 95 y HSB: 214, 60, 35), el propio color base (HSB: 182, 100, 75) y dos colores opuestos al color base (complementarios) pero adyacentes entre sí (HSB: 15, 75, 78 y HSB: 6, 90, 95).
Los temas de colores compuestos tienen el mismo contraste visual fuerte de los temas de colores complementarios, pero la presión es menor.

  • Tonos

Utiliza cinco colores, todos con el mismo tono (por ejemplo: H: 182) y saturación (S: 100), pero valores de brillo diferentes.

  • Personalizados

Obviamente esta opción nos permite seleccionar manualmente los colores en la rueda cromática de la paleta sin necesidad de cumplir ninguna regla.

Una cuestión de imagen

Ahora se verá la potencia en su totalidad ya que no solo nos permite trabajar con colores preseteados o creados por nosotros mismos. También nos permite seleccionar los valores tonales de una imagen y crear nuestros temas directamente desde una imagen.
Para cargar una imagen debemos hacer click en la cámara de fotos que se encuentra del lado derecho.
Al hacerlo se nos abrirá la opción de cargar una imagen directamente desde nuestra computadora.
En este ejemplo voy a usar un dibujito que me hizo mi hija Mikaela.
Lo primero que ocurre cuando cargamos la imagen es que automática hará una preselección de los colores que predominan en nuestra imagen.

 

Seleccionando los círculos, botones o marcas, de selección (en algún sitio vi que se los llamaba Chips) podremos modificar la ubicación de los mismos, por ende también nuestra paleta cromática.
También podemos mover de lugar cada uno de los cinco cuadrados de colores, reubicando la paleta.

Para finalizar podemos grabar el tema directamente en las Bibliotecas del Creative Cloud lo cual nos permitirá poder acceder a ellas del programa de nuestra preferencia.

 

Espero que con lo visto en este texto sus creaciones y fotografías ganen una nueva dimensión y en breve pueda ver sus imágenes subidas a Adobe Stock.
Nos leemos en un próximo tutorial.

 

 

Una cuestión de tamaño

Autor: Marcelo Monzón

A pesar de que muchos fotógrafos, diseñadores y artistas digitales no comprenden completamente como funciona el tema del tamaño de una imagen digital, en relación a la ecuación píxeles, resolución y sistema métrico, siempre están en la búsqueda del mayor tamaño.
Intentare dar una explicación concluyente sobre este tópico y, como bonús, un tip para que Photoshop resamplee mucho mejor nuestras imágenes.

Fue difícil no caer en la tentación del chiste fácil. Creo que lo que más me desalentó es que nosotros los argentinos usamos muchos modismos que probablemente el resto de los latinoamericanos no llegasen a percibir por lo que el chiste quedaría bastante descolocado.
Pero más allá de no jugar con ese tema, hablar sobre la importancia que se le da al tamaño de nuestras imágenes es realmente un tema serio.
Si bien se puede decir que la tendencia de la imagen impresa esta en descenso, y a pesar de haber pasado más de 30 años desde que se comenzó a tratar digitalmente una imagen para imprimirla, el tema de la resolución que se necesita para los impresos nunca ha sido muy claro. Si le preguntamos a alguien de una imprenta, principalmente en el área de pre prensa, a qué resolución se deben enviar las imágenes nos va a decir algo como: 300 ppi o el doble de la lineatura de impresión… Y si le preguntamos por qué, probablemente va a encoger los hombros y nos explicará que eso fue lo que le dijeron en su primer día de trabajo.
Sin entrar en detalles técnicos sobre el “misterio” de la lineatura, cuando se hace impresión comercial (offset, rotograbado, etc), las imágenes deben partirse en puntos de diferentes tamaños para poder reproducir gradaciones tonales, lo tan mencionado como Tono Continuo.

Para no dejar inconcluso el tema, básicamente, recordemos que los píxeles son cuadrados pero para imprimir se necesitan puntos (redondos) por lo que se necesitan muchos cuadrados para crear un circulo… la famosa circunferencia del cuadrado.
OK, no es eso, pero como ejemplo aplica.
Por este motivo es que se necesita un Factor Q x2 para que nuestro impreso salga correctamente.
Menos mal que no iba a entrar en detalles técnicos.
Pero es difícil explicar que los famosos DPI para impresión no aplican de la misma manera que en la resolución de una cámara y que a su vez la resolución nada tiene que ver con el tamaño aunque en realidad sí. O sea… un lio.
Para explicar el porqué de los distintos puntos necesarios que intervienen en la impresión comercial, debería explicar una serie de cuestiones técnicas, como por ejemplo el porqué de los diferentes ángulos de las trama de color, pero creo que solo serviría para confundirlos mas.
Basta con saber, como ya explique antes, que la resolución de una imagen impresa estará sujeta a la tecnología con que se imprima. O sea, el grado de detalle, o calidad de una imagen digital, será mayor en función de cuantos píxeles por pulgada tenga.

Megapíxeles

Distinto, pero más o menos igual, es el tema de los Megapíxeles o Mpx.
Pero antes de hablar de megas hablemos del pixel.
El píxel es la unidad más pequeña y diminuta de una imagen digital, por lo que cada píxel es una unidad homogénea de color que, sumándose a otros pixeles de diferentes colores, dan como resultado una imagen de cientos, o miles, de colores o variables tonales.
La palabra Pixel surgió como acrónimo entre los términos ingleses Pix (expresión coloquial que refiere a picture, “imagen”) y Element, en español “elemento”. O sea, el píxel es un elemento de una imagen.
Ahora que ya sabemos exactamente que es un pixel, la deducción sobre que es un megapíxel es muy fácil: es un millón de píxeles.

Entonces cuando hablamos de la cantidad de megapíxeles que tiene una cámara, nos referimos a los millones de cuadraditos que esa cámara utiliza para componer una fotografía.
Una vez escuche una charla entre dos fotógrafos profesionales, (démosle la derecha que fue hace mucho tiempo, cuando el tema estaba en pañales), en la cual uno le decía al otro que lo más importante eran los megapíxeles.
Si bien es algo importante, principalmente si se quiere hacer imágenes comerciales de gran tamaño, la calidad de una imagen no se encuentra en la cantidad de píxeles que conformaran la imagen.
Debemos considerar que una cámara, o celular si se quiere, no es superior a otro únicamente mirando unos valores numéricos, sino que entran en juego muchos más factores. Por ejemplo, el sensor, el procesador, el ISP (procesador de señal de imagen) o la óptica que posea la cámara, son tan, o más, influyentes para determinar la calidad de la fotografía obtenida, que la cantidad de píxeles que la compondrán.

Como mencioné, existen muchos elementos involucrados para analizar una cámara, por lo que no debemos guiarnos pura y exclusivamente por los megapíxeles para hablar de la calidad de una cámara, por ende, tampoco de sus imágenes.
Ahora bien, ¿qué son exactamente los megapíxeles?
Básicamente se podría decir que son los elementos que definen cuánto podemos ampliar la imagen sin perder nitidez.
Algo similar a lo que ocurre con la imagen impresa.
Sin embargo en este caso no depende de la resolución ya que cuando hablamos de píxeles, o medimos en píxeles, lo único que entra en la ecuación es la cantidad de los mismos en el alto y ancho de la imagen.
Sin embargo si estamos en algún programa de armado, como Illustrator o InDesign, dependiendo de la configuración de los mismos, puede ocurrir que al “mirar” una imagen la misma se vea “más grande” cuanto menor sea su resolución.
Esto se debe a que para estos programas si importa la resolución de salida, mientras que en Photoshop, un sitio web, o una aplicación, lo que importa es el tamaño en píxeles.
Volviendo a los megapíxeles, los mismos equivalen a un millón de píxeles, por lo que cuanto más megapíxeles tenga una fotografía mayor será la dimensión de nuestra imagen.
Por ejemplo, en una captura de 4864 x 3648 el primer valor hace referencia al ancho de la imagen, mientras que el segundo pertenece al alto. El resultado de multiplicar esas cifras sería equivalente a los píxeles que tienen la captura, en este caso 17.743.872 de píxeles, o lo que es lo mismo, unos 18 megapíxeles.

Entonces, ¿es importante la cantidad de megapíxeles?
Eso depende de las necesidades de cada uno. Obviamente, si lo que queremos es realizar fotografía para un cartel publicitario en la vía pública, la cantidad de píxeles será muy importante.
Pero si lo que queremos es hacer un catálogo Online, salvo raras excepciones, las imágenes no superarán los 2 MP.
Dicho esto, en el caso de que se conviertan en un colaborador de Adobe Stock, sería bueno que las imágenes tengan un buen tamaño, ya que de esa forma amplían las posibilidades de comercializar sus imágenes a diferentes propósitos.
Para no recibir comentarios sobre que si es necesario prestar atención y tomar en consideración el tamaño de los pixeles del sensor, aclaro que en esos casos los píxeles, al ser de mayores dimensiones, pueden captar más luz a través de sus fotodiodos, lo que permite emplear una sensibilidad mayor sin que el granulado o la pérdida de calidad puedan suponer un problema.

Resampleo en Photoshop

Acá entramos en un terreno complicado.
¿Por qué? Porque en un principio no se debería resamplear una imagen.
Cosa realmente imposible.
Vale aclarar que resamplear una imagen no se refiere únicamente a ampliar una imagen, sino a cambiarle el tamaño o sea, cuando se achica una imagen también se la resamplea, lo que para ser puristas estaría mal.
¿Por?
Porque ya sea ampliando o reduciendo una imagen la información de la misma se altera, lo cual influye en su calidad.
Obviamente que al ampliar estamos “inventando” información mientras que al reducir no. Pero, por pruebas que he realizado en su momento, puedo decir que si se compara una imagen escaneada al tamaño final de salida con una igual pero reducida en su tamaño, pero de igual dimensión que la escaneada al tamaño final, se notan diferencias. Sutiles pero se notan.

Dicho esto, puedo asegurar que una de las ventanas más usadas en Photoshop, pero también sobre las que más dudas y confusión existe, es la ventana de Imagen/Tamaño de imagen [Image/Image Size].
Dicha ventana está dividida en dos áreas que nos informan sobre medidas y resolución de la imagen activa. La primera área (Pixel Dimensions) nos indica la cantidad de píxeles que contiene la imagen en sentido Horizontal (Width) y Vertical (Height). Esta información es la que hace referencia al tamaño en pixeles.
Esto es a lo que hacía referencia unos párrafos atrás. Es la que debemos utilizar cuando estamos trabajando imágenes cuya finalidad de salida será una pantalla, por ejemplo para Internet, ya que sabremos qué área ocupará la imagen en un monitor de determinado tamaño.
La segunda área (Document Size) nos indica las medidas físicas de la imagen en determinada unidad de media (pulgadas, milímetros, etc) y es la que utilizaremos cuando estamos trabajando imágenes cuyo finalidad será un medio impreso ya que sabremos que tamaño ocupará en la impresión en relación a la resolución de salida.
Remuestreo [Resample] es el cambio en el número de píxeles de una imagen y si bien se ven 7 formas de remuestreo (a continuación veremos que existe una más) básicamente el modo de aplicación se divide en dos: el de aumento del número de píxeles (Upscale) o el de reducción  del número de píxeles (Downscale). Es importante entender que no es lo mismo cambiar el número de píxeles (Resample) que modificar la resolución de una imagen ya que existen variables al tildar la opción Resample:

  • Si la casilla de verificación Resample está marcada, y hacemos click en la cadenita que se encuentra entre las dos medidas, todas las casillas son editables.
    Esto significa que podemos cambiar de manera independiente el número de píxeles y el tamaño de la imagen. Por ejemplo, si una imagen tiene el tamaño correcto pero demasiada resolución, podemos reducir la misma manteniendo el tamaño fijo de la imagen al marcar esta casilla.
  • Si la casilla de verificación Resample está desmarcada se puede cambiar el tamaño y la resolución manteniendo el número de píxeles (y por lo mismo manteniendo el tamaño del archivo). El tamaño y la resolución serán modificados de manera inversamente proporcional, es decir, si aumentamos la resolución reducimos el tamaño físico de la imagen y al contrario.
    Por ejemplo, tenemos una imagen tomada con una cámara digital a una resolución de 72 ppi pero a un tamaño de 31,75 cm. Si desmarcamos la casilla Resample y aumentamos la resolución a 300 ppi el tamaño físico se reducirá a 7,62 cm y el tamaño de archivo se mantiene intacto, o sea a 900 px por 600 px.

Pero como dije antes existe otra opción y la misma es una mejora sustancial desde que apareció la versión Creative Cloud. O sea, en versiones anteriores a CC no existía la siguiente posibilidad.
Para activarla (si no se encuentra activa, cosa que en las últimas actualizaciones debería ocurrir) debemos ir a las preferencias (Ctrl + K) y, en la opción Tecnologia de previsualización [Technology Preview], tildar la opción Habilitar preservar detalles 2.0 al ampliar [Enable Preserve Details 2.0 Upscale].
Al hacer esto, en la ventana Tamaño de imagen [Image Size], aparecerá una nueva opción.

A continuación podrán ver la diferencia entre la imagen original a 3101 px por 2068 px y al utilizar el modo Automático, sin haber tildado la opción Habilitar preservar detalles 2.0 al ampliar [Enable Preserve Details 2.0 Upscale] y con la opción Preservar detalles 2.0 [Preserve Details 2.0] al 30%, aumentando la imagen de 900 px por 600 px a 3101 px por 2068 px.
Puede parecer que la imagen del medio, sin la preservación 2.0, está más “enfocada”, lo cual de alguna forma es correcto. Esto se debe a que al utilizar el método Automático, Photoshop utiliza la opción de preservar detalles al aumentar, lo que aplica un Enfocado [Sharpen] que genera halos. De allí la sensación de que esta mas enfocada pero los halos son muy notables lo cual es molesto.
Con la tecnología 2.0 los halos desaparecen manteniendo casi la misma calidad que una imagen original al mismo tamaño.

Con esto daría por cerrado esta primera aproximación al tema de la resolución y el resampleo de imágenes en Photoshop.

Espero ver prontamente sus imágenes subidas a Adobe Stock.
Nos leemos en un próximo tutorial.

Categorías Populares en Adobe Stock

Autor: Mariana Cabral

¿Andas falto de inspiración? No te preocupes, a todos nos pasa. Pero, ¿qué sucede cuando parece que no fluyen las ideas y te sientes incapaz de darle a tu cliente la imagen perfecta en el siguiente post en redes sociales? O, por el contrario, tienes que salir a hacer un nuevo shooting y no se te ocurren temas nuevos para fotografiar o incluso  ilustrar. Como ahí, ¿¡qué hacemos!?

Bueno, pues resulta que en Adobe Stock piensan en todo y nos ofrecen la forma de hacer “búsquedas más inteligentes” para dar con contenido súper interesante a través de sus categorías más populares, aquellas que más están buscando otros usuarios como tú y como yo. Y de hecho, te lo ponen directo en la primera página… sí, esas cosas que suceden mientras tú no visitas el contenido completo de tus plataformas favoritas. 😉

Ok, y ¿dónde está esta belleza? Pues en el Home de Adobe Stock, solo tienes que irte hasta abajo y ahí encuentras “Buscar más inteligentemente”;  tal cual hay un listado de “Categorías populares”. Y desde ahí se te empiezan a abrir los ojos y las ideas, porque verás temas que tal vez nunca pasaron por tu cabeza, como “Problemática social”, o “Religiones y culturas”, o “Sensaciones y emociones”… Sí, todos pensamos en “Animales”, “Gente”, “Tecnología” y hasta “Medio ambiente”, pero ¿qué tal “Estilo de vida”? Y de verdad, lo que vas a encontrar en estilo de vida y el resto de categorías, te dará una idea de lo que ha cambiado la imagen de stock en los últimos 5 años.

Si eres consumidor de recursos, te va a dar algunas ideas muy interesantes para tus proyectos y cuentas. En lugar de llegar a hacer directamente una búsqueda que tengas en la cabeza, respondiendo a tus patrones habituales o tal vez a los de tu cliente; te das la oportunidad de explorar otros temas que muchos otros usuarios están utilizando. Quién quita y le das un nuevo aire a tus campañas.

Si eres Colaborador, bien puedes darte idea de lo que los consumidores están buscando y cómo lo están resolviendo otros creativos con los recursos que están generando. Puede ser que te animes a hacer cosas distintas en tu siguiente shooting o que finalmente des el paso a nuevos estilos de ilustración o temáticas que no habías explorado, o incluso a crear plantillas de diseño gráfico… pero ahora sabes que los usuarios los están pidiendo y, sí, ¡pagan por ellos!

Por donde lo veas, el apartado de Categorías populares es una excelente herramienta tanto como Usuario, como Colaborador. ¡Aprovéchalo! Está ahí para que lo uses.

Como siempre, te dejo un pequeño video donde podrás ver en unos cuantos minutos cómo es que funciona. Si tienes dudas o quieres que hablemos de otros temas, ¡avísanos!

 

 

Vende tus fotografías y vídeos en el banco de contenidos Adobe Stock

Automatizando nuestras imágenes

Autor: Marcelo Monzón

Entre los profesionales de la fotografía, la palabra automático, es mala palabra.
Si bien cada día es mayor la cantidad de fotógrafos que prefiere sacar fotos en automático, aun es mal visto entre los fotógrafos de antaño. Sin embargo, por suerte, este pensamiento está cambiando.
Pero ¿qué pasa entre los profesionales del retoque? Es peor aun. No por el hecho de usar algo automático, como con los fotógrafos, sino porque realmente no saben como funcionan las opciones automáticas de Photoshop, y consideran que funcionan mal.
Veamos una opción automática que nos puede sacar del apuro al momento de sacar nuestras fotografías.

El preconcepto es algo muy dañino, ya sea en nuestra vida cotidiana así como en lo profesional.
En el caso de Photoshop, durante años, por no decir siempre, he escuchado “NO USES LAS OPCIONES AUTOMATICAS, SON HORRIBLES”.
Recuerdo cuando hace muchos años atrás trabajando en un medio periodístico muy famoso de la Argentina, comencé a retocar las fotos utilizando las opciones Auto de ajustes.
Mis colegas no podían entender porque a mí me quedaban bien y a ellos súper mal.
Obviamente porque si bien Photoshop es mágico (claro que si) a veces necesita una mano para hacer su magia.
Si no preparamos al programa para que sepa que es lo que deseamos, no podemos quejarnos que no hace lo que queremos.
Esta intro viene a raíz de que yo también caí en el error de criticar una acción automática por no entender, en aquel momento, como tenía que trabajar con ella.
Allá por fines de la década de los 90, en un viaje a Brasil, quise hacer una panorámica de la Lagoa Rodrigo de Freitas.
Cuando quise usar la opción automática Panorámica, como no tuve los recaudos necesarios al tomar las fotos, el resultado no fue el esperado.
Muchos años después, tuve la necesidad de realizar una fotografía para el restaurante de un amigo.
Como no tenía suficiente tiro (distancia entre la cámara y lo que necesitaba fotografiar) pensé: Hago tomas parciales y las uno con la opción Panorámica. Obviamente me había olvidado de mi “mala experiencia” anterior.
Cuando me senté a retocar las imágenes me vinieron a la mente las imágenes de Rio de Janeiro.
Lo primero que sentí fue un miedo a que el resultado fuese malo.
Ahí recordé que cuando saqué las imágenes desde el Cristo Redentor, no había tomado el recaudo de sacarlas con trípode o de cuidar que el horizonte estuviese, siempre, más o menos a la misma altura.
Aclaro que cuando hablo de horizonte no me refiero a la línea que se ve a lo lejos en las fotos de paisajes. El horizonte en este caso es la línea imaginaria que se tiene que considerar, principalmente, en las imágenes que servirán a montajes y que tiene como punto medio la “mirada” del observador, en este caso del lente.
Por eso antes de hacer el montaje del restaurante, quise ver si con el comando Alinear capas automáticamente [Auto-Align layers] podía solucionar aquella vieja panorámica que quise hacer en mi visita a la Cidade Maravilhosa.

Antes de continuar quisiera aclarar que las fotos son en baja calidad porque, en aquel momento, eran lo máximo que se podía sacar con una cámara digital NO profesional. Era apenas una cámara de 1 Mp.
Lo primero que hice, siguiendo con los comandos automáticos, fue abrir todas las imágenes dentro de una sola.
Para hacer esto fui al menú Archivo/Secuencias de comandos/Cargar archivos en pila [File/ Scripts/Load Files into Stack] y, en la ventana que se abre, buscar todas las imágenes que quiero formen parte de la panorámica.

Para ser honesto, no recuerdo si en aquel momento existía la posibilidad de alinear automáticamente las imágenes directamente desde esta ventana.
Pero más allá de que existiese o no esta opción, es preferible usar otro comando para hacerlo ya que se puede tener más control sobre el resultado final.
Por eso no tildo esta opción.
Tampoco la de crear un Objeto inteligente [Smart Object] porque en este caso no me serviría.
En otro tutorial veremos donde sí es muy útil tildar esa opción.
Una vez que tenemos todas nuestras imágenes en diferentes capas, las seleccionamos todas, pulsando la tecla Mayúsculas [Shift], y, desde el menú Edición/Alinear capas automáticamente [Edit/Auto-Align layers], dejamos que Photoshop haga su magia.
En la ventana que se nos abre, tenemos una serie de opciones.
Las de la parte superior son diferentes maneras de colocar, y distorsionar, las imágenes para lograr una panorámica más precisa:

Automático [Auto]: Analiza las imágenes y aplica una transformación en perspectiva o cilíndrica a las capas, más allá de cambiar su posición de ser necesario.

Perspectiva [Perspective]: Aplica una transformación de perspectiva, sesgo y escala sobre las imágenes para que se acoplen correctamente. La imagen central permanecerá intacta, el resto se ajustará a la misma.

Collage [Collage]: Permite mover, rotar y escalar cada imagen.

Cilíndrico [Cylindrical]: Como en el caso de la opción Perspectiva, la imagen central no se modifica, pero el resto se transforma mostrándose como un cilindro abierto verticalmente. Esta opción es muy aconsejable para panoramas amplios.

Esférica [Spherical]: Parecido al la opción anterior, pero muestra la imagen como en el interior de una esfera.

Cambiar posición [Reposition]: Cuando las imágenes están tomadas sin ningún tipo de perspectiva esta opción es la más adecuada. Reconstruye el resultado moviendo las capas seleccionadas haciendo coincidir sus bordes superponiéndolos.

Generalmente utilizo la opción Automático, salvo raras ocasiones donde necesito mayor o menor distorsión de las imágenes.
Las opciones de Corrección de lente [Lens Correction] son para corregir aberraciones ocasionadas por las lentes, como por ejemplo las viñetas o diferentes tipos de distorsiones de lente, ya que la mayoría de las cámaras graban los metadatos en cada imagen dándole a Photoshop la información necesaria para realizar las correcciones automáticamente.

Una vez que hacemos click en Ok, Photoshop hará todo el trabajo por nosotros.
Sin embargo, en apariencia, el resultado no es el deseado.

Ahora es donde ocurre la verdadera magia.
Sin deseleccionar las capas, volvemos al menú Edición [Edit] pero esta vez hacemos click en Fusionar capas automáticamente [Auto-Blend Layers].
En la ventana que se nos abre, seleccionamos la opción Panorama [Panorama].
Esto no porque sea una panorámica sino por los algoritmos que Photoshop utiliza para realizar la fusión de capas.
La opción Apilar imágenes [Stack Images] se utiliza cuando se realizan fotos con diferente profundidad de campo (se generan diferentes desenfoques) por lo que Photoshop hace un mapeamento de la imagen utilizando las diferentes partes de todas las fotos para unificar el foco.
Y ya que estamos utilizando las ventajas de la automatización de Photoshop, tildemos también las opciones Tonos y colores homogéneos [Seamless Tones and Colors] y Áreas transparentes de relleno según contenido [Content Aware Fill Transparent Areas].
La primera unificará los tonos entre las distintas imágenes. Si observan la imagen anterior verán cómo se notan las uniones por los diferentes tonos del cielo.
La segunda le dirá a Photoshop que rellene según contenido los espacios vacios.
Veamos el resultado final.

Lo interesante de las opciones automáticas es ver las máscaras que Photoshop realiza.
Jamás se me ocurriría hacer una máscara de esa forma y con esas características pero, como se puede ver, los resultados son fantásticos.

Veamos ahora el caso del restaurante de mi amigo.
Como pueden ver las fotos son completamente diferentes entre sí.

En este caso no use la opción Automático [Auto] porque el resultado final no fue el mejor. Así que utilicé la opción Collage.
Probé todas y la que aparentemente mejor resultaba era Cambiar posición [Reposition] pero cuando le aplique el comando Fusionar capas automáticamente [Auto-Blend Layers] el resultado fue muy malo.

Por eso es importante hacer pruebas y no quedarse con la receta ya que lo que funciona en una imagen, probablemente en otra no lo haga.
Para lograr el resultado que verán en la siguiente imagen utilicé otros comandos automáticos pero eso lo dejamos para otro tutorial.

Espero ver prontamente sus imágenes subidas a Adobe Stock.
Nos leemos en un próximo tutorial.

Crear imágenes mono, bi, tri o cuatri cromáticas

Autor: Marcelo Monzón

Cuando pensamos en imágenes monocromáticas lo primero que se nos viene a la mente son las imágenes en blanco y negro.
¿Por qué monocromáticas las blanco y negro si son a dos colores? En realidad son a un solo color: Negro. El blanco es el papel donde se copia o imprime la fotografía. Por eso en Photoshop se las llaman imágenes en  escala de grises.
Pero, ¿Qué pasa con las imágenes impresas a un color sobre papel colorido? ¿son mono o bi cromáticas? Echemos un poco de luz en el asunto.

Cuando comencé a escribir el titulo me encontré ante la disyuntiva de cómo llamar este tutorial, ya que la idea era hablar de imágenes monocromáticas a dos colores.
No. No estuve de juerga antes de escribir estas líneas.
Generalmente (en realidad siempre pero veremos porqué puede ser que a veces no) las imágenes monocromáticas son impresas a un solo color. Comúnmente negro.
Pero en algunas ocasiones, para lograr imágenes más artísticas, se pueden imprimir en papeles de color, por lo que esas imágenes monocromáticas se volverían bicromáticas.
Por eso es que Photoshop nos permite hacer separaciones de color directamente en tintas Pantone®, por lo que podemos crear monocromías (bicromías, tricromías y cuatricromías) especificas y crear las películas o chapas para ese tipo de separación.
Para aquellos que no saben cómo se hace aquí les hago un pequeño resumen de como:

  • Convertir nuestra imagen a escala de grises (Imagen/Modo/Escala de grises [Image/Mode/Graysacle]).
  • Una vez realizado el paso anterior volvemos al menú Imagen [Image] y seleccionamos la opción Modo/Duotono [Mode/Duotone].
  • La ventana que se nos abre podemos seleccionar, de los menús desplegables (Preseteo [Preset] y Tipo [Type]) si queremos usar un estilo ya preseteado o crear uno nosotros mismos.
  • Si seleccionamos uno de los cuatro últimos, debemos seleccionar una tinta Pantone®. Eso lo logramos haciendo click en el cuadrado de color que queremos modificar. Luego podemos editar la curva de ese color, en el cuadrado a la izquierda del color seleccionado, para ajustar la incidencia del mismo en la imagen final.
  • Luego de colorear nuestra imagen debemos guardarla en formato EPS para que al aplicarla en Illustrator, o InDesign, los colores seleccionados aparezcan en la paleta de Color.

Crear policromías

Pero Photoshop nos ofrece más herramientas para poder crear imágenes entintadas.
Tal vez el proceso que voy a explicar sea uno de los que más veces me sacó de apuro allá por los años 90.
Además esta técnica también es muy utilizada por los retocadores profesionales, no para crear imágenes creativas y artísticas, sino para unificar tonos, principalmente para lograr tonos de piel más uniformes.
Luego de abrir nuestra imagen, si bien no es necesario, es conveniente convertir la misma en una imagen blanco y negro. Podemos utilizar alguno de los métodos explicados en el tutorial “Las claves del blanco y negro (Parte II)”. De hecho allí, el paso 14 sugiere utilizar la técnica que estamos viendo en este tutorial.
Una vez que tenemos la imagen en escala de grises le aplicamos una Capa de ajuste de Mapa de degradado [Adjustment Layer > Gradient Map], desde el icono del circulo mitad negro, mitad blanco, que se encuentra en la ventana Capas [Layers].

También podemos hacerlo desde el menú Imagen/Ajustes/Mapa de degradado [Image/Adjustments/Gradient Map], pero al utilizar este comando desde este menú, estamos haciéndolo de manera destructiva, o sea, no podemos volver atrás y editar los colores, mientras que con una capa de ajuste podemos volver cuantas veces queramos a editar los ajustes y valores.
Una vez que seleccionemos el comando se nos abrirá la ventana de Propiedades [Properties] donde podemos, haciendo click en la barra del degrade, donde podremos editar el mismo. Esto lo podemos hacer agregando marcadores o editando los existentes haciendo click en ellos. Al hacerlo se nos abrirá el Color Picker donde podremos seleccionar el color que deseemos.

La ventaja del Mapa de degradados [Gradient Map] es que lo podemos utilizar en el modo Normal, pero también podemos modificar su modo de fusión por cualquiera de la lista logrando excelentes efectos.

También desde el engranaje, que se encuentra en ángulo superior derecho de la ventana Editor de Degradado [Gradient Editor], podemos seleccionar diferentes degradados. Les aconsejo probar los degradados Viraje fotográfico [Photographic Toning] que reproducen las diferentes tonalidades fotográficas de imágenes “monocromáticas”.

En este ejemplo la capa de Degradado se aplicó directamente sobre una foto color

Bonus

Si bien este bonus no tiene que ver puntualmente con el viraje a una imagen monocromática, muchas veces suele ocurrir que cuando le alteramos los tonos, o colores, a una imagen la misma pierde el contraste y la diferencia tonal entre colores.
Recuerdo una anécdota, a fines de los años 70, donde un fotógrafo me indicó que pintase unas manzanas de azul.
Como las fotos serian en blanco y negro, la diferencia tonal entre manzanas rojas y verdes (más allá de su forma y piel) sería imperceptibles, ya que dentro del rango dinámico los rojos y verdes compartes un determinado espacio del espectro, por lo cual al pintar las manzanas de azul, en la toma final la diferencia entre los “rojos” y los “verdes” era bien marcada.
En el retrato los labios casi parecen del mismo color que la piel. En el más oscuro (modo de fusión Multiplicar) se nota un poco la diferencia, pero no es tan grande.
Para lograr marcar la diferencia entre estos tonos lo ideal es, luego de haber realizado la selección correspondiente, crear una Capa de ajuste [Adjustment Layer] de Niveles [Levels] y, sin modificar ningún valor, modificar el modo de fusión de Normal a Multiplicar [Multiplay] si queremos oscurecer o a Trama [Screen] si queremos aclarar.
En la siguiente imagen utilicé Multiplicar [Multiplay] para los labios y Trama [Screen] para los dientes.

Quiero agradecerle al fotógrafo Diego Guidobono, y a la bailarina y modelo Romina Rebecchi, por la amabilidad de proveerme las imágenes utilizadas para poder mostrarles como crear imágenes a uno, dos tres o más colores.
Espero ver prontamente sus imágenes subidas a Adobe Stock.
Nos leemos en un próximo tutorial.

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Generar Ingresos con nuestras fotografías

Autor: Marcelo Monzón

Cualquier fotógrafo que se precie sueña, no solo, con ser reconocido por su técnica y estilo, sino también vender sus imágenes y vivir únicamente de los ingresos generados por ser fotógrafo.
Parece una utopía pero si bien no nos vamos a volver millonarios (quien sabe?), el sueño de que nuestras imágenes comiencen a dar su lucro está mas cerca de lo que se cree.

 

¿Qué tienen en común las tapas de libros, discos o avisos publicitarios? Que en general utilizan imágenes.
Y si bien en algunos casos, principalmente en el mercado publicitario, las imágenes son producidas especialmente para lo que se quiere comercializar, generalmente se recurre a un banco de imágenes como Adobe Stock.
Obviamente que esto no es un recurso moderno de la era digital, ya que desde que yo comencé a trabajar en el mercado publicitario, hace cuarenta años, ya se utilizaban los bancos de imágenes.
Entonces: ¿Cuál es la novedad?
Básicamente que hasta no hace mucho la venta a los banco de imágenes era casi exclusivamente para fotógrafos profesionales.
Con el advenimiento de las nuevas tecnologías, y el avance a pasos agigantados de las imágenes digitales, esto fue abriendo camino a nuevos rumbos y surgieron muchísimos nuevos fotógrafos y creativos. Si, creativos, ya que, por ejemplo, en el caso de Adobe Stock no solamente se pueden vender fotos, sino que también se pueden comercializar ilustraciones, plantillas, videos, y un montón de opciones más. Solo depende de nuestra creatividad.

Pero volviendo a la venta fotográfica, la misma ha crecido gigantescamente gracias a la venta por internet. ¿Qué tiene en particular este tipo de venta? Básicamente se puede decir que una vez que armemos nuestro catálogo, solo restará esperar a que una enorme cantidad de personas, empresas y agencias que visitan a diario los diferentes catálogos de Adobe Stock, se interesen por nuestras fotografías y quieran comprarlas.
En la actualidad, es muy común que un fotógrafo que da sus primeros pininos en la fotografía, si realmente es creativo y sus imágenes son de gran impacto visual, pueda vender una de sus imágenes a una renombrada empresa para sus folletos, su página web, medios de prensa, blogs, portales de Internet o, porque no, para ser utilizada en alguna campaña publicitaria.

Recordemos que actualmente, gracias al crecimiento de las redes sociales, se ha incrementado la demanda de fotografías, ya que las imágenes se convirtieron en un material necesario para los Community Managers. Comercializar nuestras fotografías en Adobe Stock es la vitrina perfecta para colocar nuestras imágenes a la vista de los posibles compradores.
Claro está, como mencioné anteriormente, que no debemos esperar hacernos millonarios de la noche a la mañana, pero si contar con un ingreso extra que, dependiendo de nuestra constancia y producción, perfectamente pude pasar a ser una fuente de ingreso principal.
Tenemos que tener presente que el secreto radica en vender muchísimas fotografías a un precio accesible, y obviamente a muchos clientes y agencias, en lugar de querer vender pocas imágenes a un precio elevado.
Al final de cuenta es más accesible vender 500 fotos a un dólar cada una, que una foto a 500 dólares.
Pero más allá de los beneficios monetarios que podremos obtener vendiendo una gran cantidad de nuestros trabajos, a medida que nuestras fotos vayan teniendo éxito, podremos ganar “fama” como fotógrafos logrando, foto a foto, venta a venta, que mas empresas y agencias quieran adquirir nuestras imágenes.

¿Qué debemos considerar antes de querer vender nuestras fotografías?

Lo primero que debemos tener en claro es que el éxito de la venta de nuestras fotos no depende únicamente de nuestra creatividad,  o de la calidad de la misma, ya que no basta únicamente tener una buena fotografía para que alguien quiera comprarla. Tenemos que tener bien presente que además de ser original nuestra fotografía debe ser funcional a los Directores Creativos, Community Managers, o a lo que las empresas y agencias demandan.
¿Cómo se traduce esto? Creando fotografías ilustrativas que transmitan un mensaje aunque el mismo sea “neutro”, por ejemplo chicos jugando en una plaza, y no retratos por más hermosos que sean los ojos de la modelo.

Entonces, ¿Qué tipo de imágenes debemos generar?
Lo primero que debemos hacer es realizar una investigación profunda averiguando que tipos de fotografías son las que más se venden.
Esto lo podemos lograr investigando cuales son las palabras claves más buscadas.
De manera general los contenidos más buscados englobaran profesionales,  personas trabajando o en acción, niños, bebés, escenas de negocios, actividades o elementos relacionados a la música o comida.
Aquí me gustaría explicar que, más allá del tipo de producción que hayamos realizado, si bien generalmente pensamos en una imagen, a lo sumo dos, para agregar a nuestro portfolio, en el caso de la venta en Adobe Stock, es importante subir algunas imágenes más, obviamente cumpliendo con los mismos requisitos que habíamos utilizado para seleccionar esa imagen para nuestro portfolio.
De esta forma le estamos brindando a nuestro potencial cliente la posibilidad de diferentes variables para su proyecto. Mucho mejor que si solo publicamos una única imagen que si bien es la ideal, por determinadas características  no sirve para el proyecto general que se está buscando.
Volviendo a la importancia de saber cuáles son las imágenes más vendidas, al momento de comercializar nuestras imágenes, también debemos tener en cuenta que existen épocas del año que se venden más imágenes que otras y de determinado contenido.
¿Qué significa esto? Que debemos tener presente que si subimos imágenes sobre pascuas en la época navideña es probable que no obtengamos buenas ventas. Por esto es una buena estrategia crear un calendario de subida de nuestras fotos, tomando en consideración que tipo de imágenes se venden en determinada época del año, previendo, con un tiempo determinado, las imágenes que vamos a subir para potenciar su presencia en los resultados de búsquedas durante el tiempo en que se vendan.

Algo así es como “funcionan” los fotógrafos de moda: en otoño ya están realizando las imágenes de invierno, en invierno las de primavera y así sucesivamente.
Por eso, como ejemplo, si queremos tener una buena venta de fotos en la época navideña debemos programar y producir nuestras fotos un par de meses antes de noviembre, mes en el que deberíamos comenzar a subir nuestras imágenes logrando que las mismas sean “frescas” y ocupen las mejores posiciones en los resultados de una búsqueda.
Recordemos las imágenes más actuales tendrán mejores oportunidades que las que ya llevan más tiempo.

También es muy importante recordar que una vez subida la fotografía a nuestro portfolio, esa imagen puede venderse infinitas veces generando un ingreso pasivo. O sea: imágenes que generan dinero repetidas veces de forma totalmente pasiva sin necesidad de dedicarle ni un minuto más a su venta luego de haberla subido.
Existen varios trucos y detalles que tenemos que considerar al momento de subir nuestras fotos a nuestro catálogo, pero eso lo iremos viendo en los próximos tutoriales donde veremos cómo convertirnos en colaboradores de Adobe Stock.
Y recordemos que la comercialización de fotos es un proceso lento, y lo que más cuesta es lograr las primeras ventas, pero una vez realizadas, todo es más emocionante y que la paciencia, finalmente dará sus frutos.

Nos leemos en un próximo tutorial.

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5 tips para realizar fotomontajes perfectamente realistas

Autor: Marcelo Monzón

Uno de los mayores problemas de los fotomontajes, por lo cual hay muchos artistas que prefieren evitarlos, es que generalmente se notan que las imágenes están “pegadas”.
Veamos como poder realizarlos sin caer en la trampa de que se vean falsos, teniendo en cuenta estos cinco simples trucos.

Incomodo pero verdadero… dedicamos horas a recortar las imágenes, principalmente el cabello de las modelos, cuidamos que nuestra composición cumpla con el número, o espiral,  dorado, pero nuestro montaje aun así continúa pareciendo falso.
Existe un problema fundamental que tiene que ver con los diferentes lentes que usamos, o con los que fueron realizadas las fotos que usemos en nuestro montaje.
Esto realmente hace que los montajes se vean muy falsos, pero esto será tema para otro tutorial donde explicaremos en detalle estos problemas.
Volviendo a otras de las complicaciones al realizar nuestros montajes: ¿Dónde fallamos?
Aunque después de leer este texto vas a pensar, claro, era evidente, estos cinco trucos, que realmente parecen tan obvios, siempre son dejados de lados al momento de montar una imagen.

1 – Convertir en Escala de grises

Como vimos en uno de mis tutoriales anteriores, existen muchísimas maneras de convertir nuestras fotos a blanco y negro.
Pero este truco no trata de esto.
Uno de los mayores problemas, que tienen los montajes, es la diferencia de contraste entre los elementos que lo forman.
Podemos estar horas intentando ajustar el contraste en color pero nuestro trabajo será, generalmente, en vano.
El color distrae a nuestra vista del verdadero contraste. Por eso la solución es muy simple: Agregar una capa de color Negro, o Blanco, por encima de todas las capas y modificarle el Modo de fusión [Blend Mode] de Normal a Color.
Ahora si podemos ir ajustando, de forma destructiva o con Capas de ajuste [Adjustment Layers], los diferentes elementos hasta estar satisfechos.
Cuando  hayamos terminado, solamente nos queda borrar, u ocultar, ésta capa.

2 – Luz ambiente

Si nosotros vamos a realizar todas las tomas que conformarán el fotomontaje, para después subirlos a Adobe Stock para comercializarlos, o simplemente vamos a utilizar imágenes de Adobe Stock para nuestro montaje, la primera imagen que debemos que tener en cuenta es el escenario.
¿Por qué?
Porque si bien se puede modificar la iluminación de una fotografía, aunque es muy trabajoso y los resultados no son siempre los mejores, los brillos y sombras proyectadas son las que delatan generalmente cualquier alteración de la imagen.
De hecho aquí podría abrir un sub tip: cuiden mucho las sombras proyectadas, de los diferentes elementos utilizados, al momento de hacer un fotomontaje, ya que diferentes direcciones de sombras delatan que la imagen es un montaje.
Volviendo al tip original, cuando tengamos nuestro escenario definido, recién ahí podremos seleccionar los demás elementos asegurándonos que las sombras posean la misma dirección, ángulo y distancia, tomando en cuenta la fuente de luz, que la base donde se creará el montaje.

3 – Cuadricula de perspectiva

Este tip tiene mucho que ver con el anterior.
Es muy importante que los elementos utilizados en el montaje tengan la misma perspectiva.
¿Y cómo podemos hacer para asegurarnos que así sea?
Allá lejos y hace tiempo, cuando yo ilustraba tapas de libros y notas en revistas, cuando comenzaba a realizar una ilustración lo primero que había que crear era una grilla de puntos de fuga en función de las perspectivas que tenía que representar.
Afortunadamente hoy esto es innecesario.
Si trabajamos con Adobe Illustrator, el mismo posee la opción de crear guías en perspectiva.
Desafortunadamente Adobe Photoshop no posee esta opción.
Obviamente que podemos utilizar Illustrator para crear las guías y exportarlas a Photoshop.
Sin embargo el rey del retoque de imágenes posee una opción oculta, que pocos conocen.
En el menú Filtro/Punto de fuga [Filter/Vanishing Point] existe la posibilidad de crear una malla de punto de fuga o perspectiva (*).
Hasta ahí todo bien. Lo que esta “oculto” es la posibilidad de llevar esa malla a una capa para que nos sirva de referencia.
Primero debemos crear una capa vacía y una vez que hayamos “dibujado” nuestra grilla, vamos al menú contextual, que se encuentra en el ángulo superior izquierdo de la ventana de previsualización, y, en el menú que se despliega,  seleccionar la opción Interpretar cuadrículas en Photoshop [Render Grid to Photoshop].
Esto nos devolverá la grilla que dibujamos en la capa vacía que creamos.
Dependiendo de la resolución y tamaño de nuestra imagen, la misma puede quedar casi imperceptible. Aquí otro truquito para solucionar esto: Pulsando la tecla Ctrl, y haciendo click en el icono de la capa, llamamos la grilla como selección. Después, desde el menú Selección/ Modificar [Select/Modify] elegimos la opción Expandir [Expand]. Con 1 ó 2 pixeles estaría bien. A continuación rellenamos la selección con el color de nuestra preferencia y listo.
Ya tenemos una guía de perspectiva para comparar y aplicar nuestros elementos a la imagen.

 

(*) Obs: Recordemos que las guías Azules significa que la perspectiva es correcta. Que las Amarillas están incorrectas pero podemos trabajar con ellas y las Rojas que están mal.

4 – Elemento referencial

Otra de las grandes equivocaciones, al realizar un fotomontaje, son las proporciones.
Aplicar personas, o elementos, que pueden pareces gigantes o muy pequeñas, es un error que le puede ocurrir a cualquiera.
Si nosotros realizamos todas las tomas, lo ideal es utilizar elementos, o personas, que nos sirvan de referencia del tamaño de las cosas que vamos a aplicar en el montaje.
En el caso de utilizar imágenes de Adobe Stock, lo ideal es buscar otras imágenes de la misma secuencia que nos den idea de las proporciones de lo que vamos a utilizar.
Por ejemplo, si vamos a utilizar una modelo agachada, o de rodillas, lo ideal es buscar una foto de la misma modelo parada para que tengamos como referencia de su tamaño ya que una persona agachada puede darnos una idea equivocada de su tamaño.
Por ejemplo, en el caso de querer aplicar animales, como en la foto, podemos utilizar otro elemento cercano al tamaño del animal.
En este montaje usé como referencia una persona de pie y una botella que tiene el tamaño aproximado de una rata parada en dos patas.

5 – Ruido

Este truco es medio contradictorio.
¿Por qué? Porque los fotógrafos están siempre adquiriendo cámaras de mejor calidad de imagen. Y una de esas mejoras es la eliminación del ruido.
Sin embargo, cuando hacemos un fotomontaje, el ruido nos sirve para homogeneizar la imagen final.
Podemos aplicar el ruido directamente al final, cuando ya hayamos unificados todas las capas en una y salgamos a JPG o el formato que necesitemos.
Sin embargo esto podría hacernos trabajar de más, ya que hay muchas imperfecciones que, al aplicar el ruido, desaparecen.
Por eso lo mejor es usar alguno de los siguientes consejos.
Crear una capa de gris neutro (128/128/128), lo cual podemos hacer directamente al momento de crear la capa nueva.
Para hacer esto debemos pulsar la tecla Alt al momento de hacer click en el icono de Nueva capa [New Layer], y, luego de seleccionar la opción Superponer [Overlay] del menú desplegable Modo [Mode] en la ventana que se nos abre, tildar la opción Rellenar de un color neutro para Superponer (50% gris) [Fill with Overlay-neutral color (50% gray)]. Esto
Ahora le aplicamos el ruido directamente desde el menú Filtro/Ruido/Aplicar ruido [Filter/Noise/Apply Noise].
Recordemos que la cantidad dependerá del tamaño y resolución de la imagen. Pero entre 1 y 3 estaría más que bien. La idea es que no se note el mismo, salvo que estemos buscando que el ruido emule el grano de película, lo cual se debería hacer con otros procesos.

La otra opción es la que yo prefiero utilizar ya que, aunque el proceso es casi idéntico al anterior, al redimensionar la capa, el ruido se dispersa obteniendo mejores resultados.
Lo que hago es crear un documento nuevo, tres veces mayor que el armado final.
Luego realizo todo el mismo proceso, capa gris y ruido, y esa capa la copio al armado final.
Luego la redimensiono adaptándola al tamaño final de mi documento. Obviamente esta capa debe estar en modo Superponer [Overlay] o Luz suave [Soft Light].

Obviamente existen más trucos que podemos usar para mejorar nuestros fotomontajes, pero esos los iremos viendo en próximas entregas.
Espero ver prontamente sus fotomontajes en Adobe Stock.
Nos leemos en un próximo tutorial.

 

CREDITOS

Fotos 01, 02 y 05 Fernando Ro.Sant; Modelo Sabrina Concetti

Fotos 04 Hugo Pena; Modelo Barbara Ingrid Vallejos

El fotomontaje de la imagen 02 está inspirado en el trabajo Android Blues, del ilustrador Steven Stahlberg.

 

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Usuarios de Photoshop: todo lo que necesitas saber para comenzar con Adobe XD

Si eres usuari@ de Photoshop y todavía no has probado Adobe XD, ahora es el momento perfecto para comenzar. La nueva actualización de XD de este mes de Marzo incluye una función fácil e intuitiva para convertir tus diseños de Photoshop en prototipos de app y web completamente interactivos en XD. Su interfaz intuitiva hace que trabajar en ambas aplicaciones sea un flujo de trabajo potente y efectivo que además incluye opciones para compartir tus diseños y recopilar comentarios rápidamente dentro y fuera de tu equipo.

Con la ayuda de Paul Trani, Senior Creative Cloud Evangelist, te invitamos a poner en práctica algunos pasos simples para convertir tus archivos de Photoshop en Adobe XD y aprovechar al máximo el flujo de trabajo de estas dos potentes aplicaciones. Sigue leyendo y aprenderás todo lo que necesitas saber para llevar tus diseños de Photoshop al siguiente nivel.

Comencemos:  Importa tus archivos PSD en Adobe XD.

  1. Descarga Adobe XD como parte de tu suscripción de Adobe Creative Cloud o descarga la versión de prueba gratuita.
  2. Comienza un nuevo diseño y selecciona Archivo> Abrir (o utiliza el atajo Ctrl+O). Localiza tu archivo .PSD y selecciona “Abrir”.
  3. Adobe XD importará automáticamente tu archivo Photoshop en alta fidelidad, conservando las capas, efectos, grupos y máscaras. Podrás editar tu contenido del .PSD directamente en XD, y usarlo para crear fondos, iconos y más.  Aquí tienes una lista de elementos compatibles al abrir un archivo de Photoshop en XD.
  4. Usa las herramientas de Adobe XD para continuar diseñando tu app o sitio web. Activa el modo “Prototipo”, y comienza a conectar tus pantallas entre sí para crear un prototipo totalmente interactivo.
  5. Ahora tus diseños de Photoshop cobran vida y se convierten en prototipos de app y sitios web completamente interactivos.

“Es tan simple como abrir el PSD directamente en XD, y comenzar a editar. Una vez tienes tus diseños de Photoshop en XD, activa el modo de “prototipo” y añade las interacciones que deseas. Todas las capas se mantienen como capas individuales así que todo se mantiene limpio y ordenado,” comenta Trani.

Todavía más sencillo: Copiar y Pegar tus diseños de Photoshop en Adobe XD.

Si lo que buscas es una manera todavía más rápida para importar tus diseños de Photoshop a Adobe XD, simplemente copia y pega tu proyecto directamente en la app. El flujo de trabajo de “copiar y pegar” te permite mantener capas individuales de una imagen de Photoshop, o copiar y pegar tu diseño completo como una única imagen con todas las capas acopladas. Aquí tienes los pasos para copiar y pegar tu diseño de Photoshop en Adobe XD:

  1. Desde Photoshop usa la herramienta “Marco rectangular” y selecciona el contenido que deseas copiar en XD.
  2. Haz clic en Editar > Copiar en Photoshop para copiar el contenido de la capa seleccionada, o selecciona Editar > Pegado Especial para copiar todo el contenido de todas las capas incluidas en el área que has seleccionado.
  3. Abre Adobe XD, y selecciona Editar > Pegar para pegar la capa que has copiado en Photoshop o pegar el diseño completo en XD como bitmap.

Importar elementos de Photoshop en Adobe XD a través de las Bibliotecas de Creative Cloud.

Una de las maneras más sencillas y potentes de trabajar en Photoshop y XD, es importar tus diseños de Photoshop dentro de las Bibliotecas de Creative Cloud, y usar esa misma Biblioteca para acceder a tus diseños desde Adobe XD. No solo podrás reutilizar fácilmente tus diseños de Photoshop en tus prototipos de app o sitios web en XD, sino que podrás volver a Photoshop y editar o hacer cambios, y éstos se sincronizarán y actualizarán automáticamente en XD a través de las Bibliotecas. A continuación, te damos los pasos a seguir para importar tus diseños de Photoshop a tu Biblioteca de Creative Cloud y luego acceder a ellos desde Adobe XD:

  1. Selecciona el contenido que quieres importar en Photoshop. En la parte derecha de tu pantalla, bajo Bibliotecas, haz clic en el botón (+). Asegúrate que tu gráfico está seleccionado antes de hacer clic en “añadir”.
  2. En Adobe XD, selecciona Archivo > Abrir Bibliotecas CC. Selecciona y arrastra tu diseño de Photoshop al proyecto de Adobe XD.
  3. Ahora ya estás trabajando con un elemento “vinculado”. Cualquier cambio que realices en Photoshop sobre ese elemento se actualizará automaticamente en Adobe XD.

“Las bibliotecas de Creative Cloud son muy útiles porque puedo seleccionar directamente un elemento haciendo clic con el botón derecho, editarlo en Photoshop para ajustar el fondo y luego volver a XD una vez hechos los cambios y verlos actualizados de forma automática. Cuando tiene 15 mesas de trabajo diferentes, este enlace dinámico lo hace todo mucho más fácil y rápido,” comenta Trani.

Aprende más sobre las Bibliotecas de Creative Cloud en XD

Crea rápidamente experiencias Multi-pantalla a partir de tus diseños de Photoshop

Si trabajas mucho en Photoshop seguramente inviertes mucho tiempo haciendo pequeños ajustes en los múltiples elementos visuales. Después de importar estos elementos a Adobe XD, puedes ahorrar muchísimo tiempo al aprovechar la poderosa funcionalidad “Repeat Grid”. Con Repeat Grid, en esencia lo que estás creando es un grupo de objetos, que puede incluir tus diseños de Photoshop. Los cambios que apliques en una mesa de trabajo se aplicarán automáticamente a todas las demás.

“Cuando creas un nuevo diseño, con pequeños iconos o botones, utilizar herramientas como el Repeat Grid es muy intuitivo y rápido. Si tengo una pantalla con 5 elementos distintos que necesito que sean más o menos homogéneos en múltiples mesas de trabajo, me requiere copiar y pegar múltiples veces en Photoshop. En cambio, en XD es realmente fácil crear experiencias consistentes en múltiples mesas de trabajo utilizando los diseños de Photoshop,” comenta Trani.

Para ver un tutorial detallado acerca de cómo usar el Repeat Grid en Adobe XD, visita nuestro blog en inglés Exploring Repeat Grid in Adobe XD, y lánzate a probarlo con tus propios diseños.

Recopila comentarios sobre tus diseños de Photoshop fácilmente

Una de las principales ventajas de usar Adobe XD para diseñar y crear prototipos interactivos de apps o sitios web es la habilidad de compartir fácilmente tus creaciones vía link y obtener feedback. Una funcionalidad que puedes usar para recopilar feedback y comentarios sobre tus diseños de Photoshop también.

Para comenzar a compartir un prototipo interactivo, una vez creado y que has conectado todas tus mesas de trabajo (o artboards) para generar las interacciones, sólo tienes que hacer clic en el botón de “compartir” en la esquina superior derecha de Adobe XD y seleccionar “Publicar Prototipo”. Desde ahí, puedes seleccionar Crear Link Público para generar una URL que puedes compartir con otros. Cualquiera persona con la que compartas el link podrá añadir comentarios y destacar aspectos específicos del diseño.

“Si tengo ese link y quiero dar feedback sobre un diseño de Photoshop, en el prototipo de Adobe XD puedo fijar comentarios a ciertas partes de lo que antes estaba en Photoshop. El cliente puede decir ‘oye, ponlo verde’, y fijar ese comentario en la esquina superior izquierda, exactamente donde necesitan cambiar un elemento a verde. Todo este feedback queda rastreado y luego tu como diseñador puedes implementarlo e, incluso, si todos esos elementos están vinculados, saltar a Photoshop para hacer las ediciones y posteriormente actualizar ese link,” comenta Trani.

Esta puede ser también una gran herramienta para trabajar con los desarrolladores, ya que tienen acceso a la información sobre el tamaño y medidas de todos los elementos desde el link de especificaciones de diseño.

Todos los recursos que necesitas para triunfar con Adobe XD

Hay multitud de ventajas al trabajar en Photoshop y Adobe XD. Al utilizar ambas aplicaciones en tándem es muy fácil y eficiente convertir diseños increíbles de Photoshop en prototipos de apps y sitios web interactivos e impresionantes en XD. Aquí te dejamos algunos recursos más para ayudarte a comenzar con Adobe XD y animarte a experimentar:

“En mi opinión, los usuarios de Photoshop no deberían tener problemas para familiarizarse rápidamente con Xd. Las herramientas con realmente muy intuitivas. Si conoces Photoshop, te sentirás como en casa con XD,” afirma Paul Trani.

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Las claves del blanco y negro (Parte II)

Autor: Marcelo Monzón

Muchas veces una imagen color no posee la fuerza o el encanto que la misma imagen transmite en blanco y negro.
Por tal motivo actualmente muchos fotógrafos están comercializando sus imágenes en blanco y negro de manera impresa o a través de Adobe Stock.
Continuemos viendo como transformar una imagen color en escala de grises.

En el tutorial anterior hemos visto como utilizar el formato RAW para modificar una imagen y luego realizarle algunos ajustes, a través de Capas de ajuste [Adjustment Layers], para convertir una imagen color en blanco y negro con una estética conocida como Low Key.
Veamos ahora como poder realizar una estética antagónica, un High Key.
Las High Key son imágenes que están ligeramente sobreexpuestas, principalmente el fondo que debería verse completamente blanco, y las mismas poseen una medición puntual sobre la zona menos iluminada del sujeto/objeto que deberá resaltar apenas con sus detalles logrando que no se pierda la imagen en un blanco de sobreexposición absoluta. Esta sería la parte más oscura de la imagen o bien su sombra.
Como mencioné anteriormente, es una técnica bastante popular en fotos de moda, aunque últimamente está dándole paso a otras técnicas diferentes.
Al igual que en el caso del tutorial anterior, abro el RAW como Objeto inteligente [Smart Object].

Como se puede apreciar, ésta imagen, a diferencia de la anterior, no está muy cercana de cumplir su objetivo, o sea, ser un High Key.
Uno de los principales motivos de esto es la sombra de transición que existe entre el reflejo azul, que se encuentra del lado izquierdo,  y los tonos medios de la piel.
Si bien no se podrá corregir totalmente esto, (se podría hacer utilizando varias técnicas que no son para este tutorial), se puede llegar a un muy buen resultado utilizando una serie de ajustes.
En primer lugar, al igual que como se mostró en el tutorial anterior, creo dos Objetos inteligentes [Smart Object] independientes.
En el OI base realizo una serie de ajustes de color y contraste, que si bien no se ven muy lindos en color, al convertir la imagen en escala de grises no quedaran mal.

Si “convierto” la imagen directamente a Escala de grises [Grayscale] utilizando la Capa de ajuste [Adjustment Layer] Blanco y Negro [Black & White] podrían atenuar el rojo del labio y los azules que aun se notan en la imagen final.
Con los azules no habría ningún problema pero con el labio sí ya que la piel también posee componentes rojos y amarillos por lo cual al modificar alguno de estos deslizadores alteraría toda la imagen.
Para poder realizar una modificación puntual de un color veremos un comando que si bien es muy utilizado, hay una parte de él que no.
Me refiero al comando, o capa de ajuste, Tono/saturación [Hue/Saturation].
Luego de agregar ésta Capa de ajuste [Adjustment Layer] voy a la parte superior donde se encuentra la manito.

Hago click en el labio.
Esto activará las opciones de las barras de colores que se encuentra en la parte inferior de la ventana Tono/saturación [Hue/Saturation].

Como se puede observar, además de las barras de colores, se habilitan unas barras verticales y unos deslizadores.
La barra de colores superior es la que nos muestra el color sobre el que estamos trabajando.
La inferior es la que nos muestra el resultado de la alteración que realicemos.
Tanto las barras verticales como los deslizadores se pueden mover para ampliar el rango de color o disminuirlo según sea necesario.
En este caso, para poder trabajar puntualmente sobre el labio lo que hice fue, en primer lugar alterar el Tono [Hue] solamente para poder ver de manera más destacada las modificaciones que realizo.
Como podrán ver en la primer imagen se ve la alteración en todo el rostro mientras que en la segundo únicamente en el labio y algunas partes  del rostro las cuales podremos eliminar” con una Máscara de capa [Layer Mask].

Como mencioné, esta imagen no fue pensada para ser un High Key, por lo cual hay algunos ajustes que debo hacer para lograr llegar a un resultado más preciso.
Para lograr la imagen final necesite agregar una capa más de Tono/saturación  [Hue/Saturation], para corregir un reflejo verdoso en el lente.
Además agregué una serie de capas de Niveles [Levels] para modificar el contraste suavizando los tonos de gris, así como también para llevar el fondo a blanco y bajarle el tono a la bandana que se mantenía muy oscuro.
Estas capas son las que, en la imagen a continuación, contienen una Máscara de capa [Layer Mask].
En el caso de la bandana si hubiese sido roja, como en la imagen anterior, hubiese sido más fácil ya que podría haber utilizado el mismo método que en el tutorial anterior.
También necesite agregarle una Capa [Layer] para usarla a modo de parche para cubrir, con el Tampón de clonar [Clone Stamp], una sombra muy dura que la propia oreja proyectaba sobre su mejilla.

Nuevamente quiero agradecerle al fotógrafo Javier Gramuglia, y a la modelo Domi Dutrey, por la amabilidad de proveerme las imágenes utilizadas para poder mostrarles como crear imágenes en blanco y negro con las técnicas Low Key (Clave Baja) y High Key (Clave Alta).
A continuación encontrarán otras 15 formas de transformar una imagen color en blanco y negro.
Espero ver prontamente sus imágenes en blanco y negro en Adobe Stock.
Nos leemos en un próximo tutorial.

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Las claves del blanco y negro (Parte I)

Autor: Marcelo Monzón

La fotografía en blanco y negro es una de las técnicas más utilizadas para comercializar nuestras imágenes. Más allá de su belleza per se, probablemente por ser una de las técnicas que más nos remiten a la era análoga.
Veamos a continuación los cuidados y tips para poder trabajar nuestras fotos para luego poder comercializarlas en Adobe Stock.

Si bien lo que veremos a continuación son algunas claves que nos ayudarán a trabajar mejor nuestras imágenes en blanco y negro, el título remite puntualmente al gran maestro del Blanco y Negro: Ansel Easton Adams.
Este fotógrafo norteamericano, nacido en los albores del siglo XX, es reconocido por desarrollar, a final de los años 30 junto a otro fotógrafo norteamericano llamado Fred R. Archer, un sistema de revelado conocido como Sistema de Zonas.
Sin entrar en tecnicismos, ya que se han escrito infinidad de textos sobre el sistema de zonas, desde los típicos manuales de bolsillo a profundos manuales de fotografía avanzada, vale la pena dar una pequeña introducción, ya que por más profundos que sean esos conceptos, pocas veces se profundiza en la relación entre este sistema y la fotografía digital.
Básicamente podemos decir que el Sistema de Zonas establece un sistema de 11 escalas de valores tonales, entre el negro  y el blanco, tomando como punto de partida la medición del gris medio de 18% de reflectancia como zona media.

A partir de esta medición podemos aumentar la exposición, o disminuirla, creando dos técnicas muy utilizadas en la fotografía en blanco y negro: Las imágenes  Low Key (Clave Baja) o High Key (Clave Alta).

Low Key

Tal vez esta técnica sea la más artística de las fotografías Blanco y Negro ya que, esencialmente, la Low Key (Clave Baja) es lo más similar a lo que en pintura se conoce como “Chiaroscuro”.
Ésta técnica, desarrollada inicialmente por los pintores flamencos e italianos del Cinquecento, consistía en recrear la tridimensionalidad, a través de la gradación de tonos lumínicos, creando contrastes fuertes entre volúmenes, unos iluminados y otros ensombrecidos. La técnica alcanzaría su madurez en el Barroco, en especial con artistas como Caravaggio, Rembrandt, El Greco, Tintoretto y Gerrit Van Honthorst.
Volviendo al Low Key, en ésta técnica se emplean básicamente las sombras pronunciadas, sobre fondos oscuros, buscando exponer al sujeto fotográfico en una sub-exposición resaltando los brillos o las luces, pocas y significativas.

Ejemplo de Low Key (Clave Baja) realizado por el fotógrafo Gürkan Myczko

Vale aclarar que la finalidad de este tipo de imágenes no es obtener imágenes oscuras sino utilizar la luz de una forma muy puntual, y selectiva, de manera que en cuanto algunas partes específicas de la imagen están iluminadas, otras están en completa oscuridad.

High Key

En sentido completamente opuesto, la High Key (Clave Alta) son imágenes muy brillantes, que contienen sombras considerablemente suaves, o ninguna, y su iluminación es pareja. Al no haber sombras, las formas carecen de contraste sin que la imagen se pierda en un blanco de sobreexposición absoluta.
A diferencia del Low Key, que se utiliza comúnmente en las fotografías de desnudos, la High Key es muy popular entre los fotógrafos de moda y modelaje.
En contrapartida, actualmente existe una técnica que está ganando terreno en las imágenes de moda, y que es conocida como Fine Art. Se podría decir que la misma está basada en la técnica de Low Key, pero como la misma es en color, lo dejamos para otra oportunidad.

Ejemplo de High Key (Clave Baja) realizado por el fotógrafo Val “Black Russian” Tourchin

Sin importar si vamos a realizar alguna de las técnicas descriptas anteriormente, o simplemente una común foto en blanco y negro, debemos considerar que nuestras cámaras por más que nos ofrezcan la opción blanco y negro, siempre estarán realizando la toma en color.
Por lo tanto es mejor hacerla en color y después al momento de revelarla, ya sea con Lightroom, Camera RAW o editarla directamente en Photoshop, alterar la imagen para lograr los grises necesarios para que nuestra imagen blanco y negro contenga los valores tonales, o zonales, que queremos.
Actualmente yo conozco unas 20 formas de convertir una imagen color en blanco y negro. Al final de este tutorial, en la segunda parte, les dejaré un listado de 15 formas y me gustaría que escriban comentando cuales creen que son las otras técnicas.
Es muy importante que se entienda que por más que utilicemos  cualquiera de estos ajustes, al final, para que la salida sea en grises, debemos convertir la imagen en el modo de color Escala de grises [Grayscale].
Utilizar el formato RAW de nuestra cámara

A continuación veremos dos casos de cómo convertir una imagen color a blanco y negro (Escala de grises) con el “agregado” de intentar realizar ajustes para llegar a un Low Key y un High Key aunque las imágenes no fueron pensadas con este propósito, sino únicamente  como retratos.
Antes de continuar quisiera agradecer al fotógrafo Javier Gramuglia, y a la modelo Domi Dutrey, por la gentileza de prestarme éstas imágenes para usarlas como ejemplos en los tutoriales.
En primer lugar haré el Low Key.
Como la imagen está más oscura de lo que quiero representar, voy a realizar una serie de ajustes en Camera RAW.
La ventaja de utilizar el formato RAW es que el mismo contiene toda la información capturada, aunque nosotros no la veamos

Comparativa entre la imagen como fue expuesta y fotografiada y los ajustes aplicados para recuperar detalles.

Lo primero que hago es cargarla con los ajustes por defecto y, pulsando la tecla Shift, la abro como Objeto inteligente [Smart Object].
La ventaja de abrir un RAW como Objeto inteligente [Smart Object] es que  si necesitamos modificar alguno de los ajustes realizado, dándole doble click al OI volveremos al Camera RAW para hacer cualquier modificación que queramos.
Una vez hecho esto duplico el OI pero no con un duplicado común de Capa [Layer] (por ejemplo Ctrl + J), sino que, pulsando el botón derecho del mouse, selecciono la opción Nuevo Objeto inteligente vía copiar [New Smart Objecte vía Copy]. Si hago un duplicado común, al modificar uno de los OI modificaré ambos.
En este nuevo OI hago doble click, en el icono de capa, y, desde el Camera RAW, hago los ajustes necesarios para recuperar los detalles que realzaran la imagen final.
Esta imagen, salvo por la pérdida de detalles de la oreja que recupere en el segundo OI, casi no necesita ajustes para convertirse en un Low Key.

Convertir a Blanco y Negro

Una vez realizados los ajustes necesarios entre los diferentes OI voy a convertir la imagen color en blanco y negro (escala de grises).
Aclaro que la imagen es Escala de grises porque en las imágenes digitales se puede dar la confusión con las imágenes propiamente dichas blanco y negro. Estas imágenes no poseen medio tonos, o valores de grises, o sea, son únicamente en blanco y negro.
Como la imagen posee una bandana roja, que me gustaría detallar, voy a utilizar el método de convertir la imagen mediante la Capa de ajuste [Adjustment Layer] de Blanco y Negro [Black & White].
Modificando el deslizador de los Rojos [Reds] altero el valor tonal de este color modificando su representación en la escala de grises.

Si bien podría haber realizado el ajuste de las altas luces directamente en Camera RAW, prefiero controlar estos valores en el ajuste final a través de una Capa de ajuste [Adjustment Layers] de Niveles [Levels], deslizando el manejador blanco de la opción Niveles de salida [Output Levels].
Listo ya tengo mi Low Key en blanco y negro.

En la segunda parte de este tutorial veremos cómo seleccionar y modificar un color puntual, sin realizar ninguna selección, y crearé un High Key.
Así mismo cumpliré mi promesa de mostrarles 15 modos de convertir una imagen a escala de grises.

Espero ver prontamente sus imágenes en blanco y negro en Adobe Stock.
Nos leemos en el próximo tutorial.

 

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