5 Tips que te ayudarán a editar tus fotos

Autor: Marcelo Monzón

Photoshop es, sin lugar a duda, el rey de la manipulación de imágenes.

Pero más allá de sus herramientas más populares y utilizadas, existe un mundo de opciones ocultas que son de extrema utilidad para fotógrafos.
Veamos algunas de estas maravillas ocultas.

Generalmente cuando brindo conferencias, o doy clases, suelo utilizar un mismo chiste: ¿Quién conoce al mago Merlín? Obviamente la gran mayoría levanta la mano. ¿Saben que vive en Photoshop? Ahí les cuento que en las primeras versiones de Photoshop, allá por comienzo de los años 90, Merlín aparecía dentro del programa cuando se pulsaban algunas teclas al mismo tiempo. Formaba parte de los famosos Huevos de Pascua que la gran mayoría de los programas poseen.
Desafortunadamente Merlín perdió su lugar para tostadas, café con leche y una banana. Si no saben de qué hablo escríbanme y les cuento.
Pero al ser el mago más poderos de todos, no se fue del programa se quedó y (aquí viene el chiste) y vive en la tecla Alt. ¿Qué? ¿Cómo? Sí. Si en determinadas ocasiones, bastantes, se pulsa la tecla Alt, el comportamiento del comando que estamos utilizando puede alterarse, logrando variables del mismo. En futuros tutoriales hablare mas sobre la tecla Alt.
Sin embargo existen varios comandos que o bien están bien ocultos, o bien no son tan populares y sin embargo son de gran utilidad.
Veamos algunos de ellos.

 

1 – Ciudad desierta

 

Este no es necesariamente un comando oculto.
Sin embargo muy pocos conocen esta posibilidad que Photoshop nos ofrece.
La idea es realizar varias tomas del mismo paisaje, sin importar el movimiento de gente que haya, y, de forma completamente automática, Photoshop borrará a las personas, o autos, consiguiendo una toma de un paisaje desierto.
Lo que es necesario tener presente, para un mejor resultado de este efecto, es realizar las fotos con un trípode, o en su defecto hacerlas con la cámara apoyada en un lugar plano.
Cuanto más fotos tengamos, más posibilidades le ofrecemos a Photoshop de que haga su magia.
Una vez que hayamos realizado las tomas, nos conviene colocar únicamente  todas estas imágenes en una carpeta. Si bien no es necesario esto, para hacer el paso lo más automático posible (como lo mostraré) es importante que no haya otras imágenes que no tengan que ver con el paisaje.
Vamos al menú Archivo/Secuencias de comandos/Cargar archivos en pila [File/Scripts/Load Files into Stack].

Se nos abrirá una ventana. En la misma podemos seleccionar si queremos elegir los archivos de forma manual o directamente por carpeta, por eso mi consejo anterior.

Las opciones que aparecen debajo de la lista de imágenes forman parte de la automatización que estamos por hacer.
La primera es la que alineará las imágenes, de forma automática, si no hemos realizado las tomas con un trípode. Como dice un viejo adagio, haz lo que digo pero no lo que hago. Yo estas imágenes las hice con cámara en mano, por lo cual tildé esta opción. Pero si la hicieron con un trípode como sugiero, no es necesario tildarla.
La segunda opción sí tenemos que tildarla para que Photoshop pueda realizar lo que pretendemos. Al tildarla le estamos diciendo al programa que con todas las fotos elegidas cree un Objeto inteligente [Smart Object] asi podemos utilizar un comando que solo funciona con los OI.
Una vez que el programa haga creado el OI, vamos al menú Capa/Objetos inteligentes/Modo de apilamiento/Mediana [Layer/Smart Objects/Stack Mode/Median].

Listo. Photoshop “borró” a todas las personas.
Nobleza obliga, puede fallar, como decía un gran ilusionista argentino, Tusam.

Sin embargo la solución es mucho más fácil de lo que podemos pensar.
El problema que ocurrió es que no hubo la suficiente cantidad de imágenes para que Photoshop pueda realizar un mapeamento de las regiones redundantes y mostrar solo las partes que son comunes a todas las imágenes. Esa es la magia.
Por eso para solucionar este problema, si no hemos realizado una buena cantidad de imágenes como en este caso, lo que debemos hacer es simplemente ingresar dentro del objeto inteligente, dando doble click en el icono que aparece en la ventana Capas [Layers], y una vez dentro, donde veremos todas las capas que lo componen, individualizar las capas que sobreponen información. Por ejemplo, en este caso es una pareja que se sobrepone a otra pareja de otra foto, y a dos transeúntes de otras dos imágenes.
Lo que debemos hacer es simplemente crear una Máscara de capa [Layer Mask] en las Capas [Layers] que se sobreponen, ocultando las partes sobrepuestas.

 

2 – Stamp

Este truco es muy útil cuando se trabaja con muchas capas y se necesita trabajar en todas al mismo tiempo y de manera única.
La opción más lógica es Aplanar [Flaten] todas las capas unificándolas. Sin embargo si posteriormente debemos realizar alguna modificación tendríamos que volver a hacer todo de nuevo.
Por esto lo que se hace es crear una Impresión [Stamp] de todas las capas activas (visibles) en una única nueva capa.
Para lograr esto debemos pulsar al mismo tiempo las teclas Ctrl+ Shif (mayúsculas) y Alt junto a la tecla de la letra E. Si, es un baile complejo para nuestros dedos pero una vez que nos acostumbramos a que dedo debe ir en cada tecla, es muy fácil de hacer.
Una vez que tenemos esta nueva capa conviene convertirla en un objeto inteligente, salvo que el comando que debamos aplicar no soporte trabajar con un OI. ¿Por qué nos conviene coinvertirla a un objeto inteligente? Porque si como mencione, tenemos que realizar algún ajuste en las otras capas anteriores, los cambios que le hayamos aplicado al Stamp tendríamos que repetirlos, pero si realizamos un OI solo debemos crear un nuevo Stamp y pegarlo en el OI así todo lo aplicado al mismo se mantiene ahorrándonos muchísimo tiempo.
Y ya que hablamos tanto de los objetos inteligentes, recordemos que se parecen a las matrioschkas, ahora viene un tip dentro de un tip.
Si necesitamos crear un Stamp con algunas capas pero no con todas, no es necesario ocultar las capas que no queremos se vean.
Simplemente seleccionamos, en la ventana Capas [Layers],  las capas que queremos que aparezcan en el Stamp y en lugar de utilizar las cuatro teclas, utilizamos solo tres, Ctrl, Alt y E.
OJO!!!! Para que esto funcione perfectamente, la capa Fondo [Background] NO puede estar incluida en la secuencia. Si necesitamos que intervenga, primero debemos convertirla en capa, quitándole las propiedades de Fondo.

 

3 – Automatizar guías

El uso de Acciones [Actions] es muy práctico para automatizar secuencias de comando que sean reiterativos en nuestro trabajo diario.

Sin embargo cuando queremos agregar alguna Guía [Guide] en la secuencia, si las imágenes tienen diferentes tamaños se nos complica.
Sin embargo es mucho más fácil de lo que pensamos solucionar este inconveniente.
Lo único que debemos hacer para que la guía se aplique automáticamente a través de la Acción [Action] que hayamos creado, es, en la ventana Guía nueva [New Guide], ingresar el valor en porcentaje (%), de esta manera Photoshop reconoce la ubicación exacta donde debe aplicar la guía sin importar el tamaño que posea nuestra imagen.

 

4 – Ajustes de color en blanco y negro

No es un error de redacción. Es exactamente eso.
Si hemos revelado alguna vez una imagen en Camera RAW, o en Lightroom, habremos notado que existe un comando de ajuste por color que es mucho más amigable que el comando Corrección selectivo [Selective Color] ya que posee mucho menos pasos que éste.

Sin embargo en Photoshop no existe un comando con estas características, salvo el ya mencionado.
Sin embargo podemos llegar a utilizar un comando que nos permita corregir de manera muy similar.
Lo que debemos utilizar es la Capa de ajuste [Adjustment Layer] Blanco y Negro [Black & White], modificándole el modo de fusión de Normal a Luminosidad [Luminosity].
OJO!!!! Al usar esta opción algunos colores puede sufrir alguna modificación, volviéndose máas oscuros o claros, por lo que antes de realizar cualquier ajuste debemos ajustar los manejadores de esos colores, si no son los que queremos editar, para que los cambios de valores no se noten.

 

5 – Muchas ventanas para un mismo archivo

Probablemente este truco en si no sea muy desconocido para la mayoría de los usuarios, pero, al igual que antes, este truco contendrá otro truco.
Cuando comenzamos a corregir con cualquiera de las herramientas de corrección, como por ejemplo la herramienta Tampón de clonar [Clone Stamp], generalmente usamos un zoom bastante grande, para lograr una correcta precisión y detalle.
Sin embargo muchas veces, algunas de esas correcciones no son tan necesarias.

Otras veces nos ocurre que modificamos algún color puntual, pero, al no ver la imagen en su totalidad, no percibimos que ese cambio descompensa el color general.
Para evitar estas complicaciones, Photoshop nos ofrece la posibilidad de ver al mismo tiempo, diferentes ventanas con diferentes ampliaciones o reducciones de la imagen, logrando de esta forma un mayor control visual de lo que estamos haciendo.
Aquí me gustaría abrir un paréntesis y quisiera aclarar que cuando trabajamos con un zoom muy amplio, muchas veces estamos realizando ajustes innecesarios. Por tal motivo, salvo muy raras excepciones, siempre conviene trabajar al 100% de la imagen. De esta forma estamos viendo lo que realmente se verá de la imagen.
Volviendo a la opción de visualizar varias vistas de nuestra imagen, deberemos recurrir al menú Ventana/Organizar/Nueva ventana para… [Window/Arrange/New window for…] y el nombre de nuestro archivo.
Podemos crear varias visualizaciones al mismo tiempo.
También podremos ir cambiando de ventana y trabajar independientemente en una u otra, que las modificaciones se aplicaran en todas ya que en realidad es un único archivo con varias instancias visuales, por lo que siempre estaremos trabajando en el mismo archivo.
De hecho si estamos trabajando en una ventana y la cerramos Photoshop no nos preguntara si queremos salvar los cambios ya que, hasta que cerremos la última, siempre serán instancias visuales del archivo abierto.
Acá viene el tip dentro del tip.
Si necesitamos desplazarnos dentro de la imagen, y que todas las vistas se desplacen al mismo tiempo, debemos pulsar en conjunto la tecla Shift (mayúsculas) y la barra espaciadora.
Y si queremos modificar el zoom de todas las ventanas, de forma proporcional a lo que estamos viendo en las diferentes previsualizaciones, debemos agregar, a la combinación anterior de Shift y barra espaciadora, la tecla Ctrl para aumentar y Ctrl + Alt para disminuir.

Esta vez “Merlín” quedo fuera de la ecuación.

Obviamente existen más trucos que podemos usar para mejorar nuestras fotografías, pero esos los iremos viendo en próximas entregas.
Espero ver prontamente sus imágenes subidas a Adobe Stock.
Nos leemos en mi próximo tutorial.

 

 

Revelar en Camera RAW (Parte uno)

Autor: Marcelo Monzón

Si bien no es algo nuevo, y mucho menos exclusivamente de las cámaras digitales, el revelado digital de fotografías últimamente está en boca de todos.
Además de los profesionales, los usuarios amateurs “descubrieron” las ventajas del formato RAW, pero pocos, aunque existe mucho antes que las fotografías digitales, realmente saben sacarle provecho.

Pensé muchísimo antes de realizar este texto en varias entregas, porque sé que es aburrido tener que esperar hasta la próxima entrega, y si bien las partes serán pocas, habrá muchos más texto sobre Camera RAW.

Es tan amplio el tema que no podemos quedarnos con apenas algunos pocos tutoriales de explicación. Es imperativo profundizar más y más.

Probablemente esta introducción pueda parecer un poco larga, pero es completamente necesaria, ya que él un buen revelado nos da un perfecto punto de partida.
Pero antes de hablar de revelado debemos entender que es lo que vamos a revelar.

Si buscamos la traducción en un diccionario de Inglés/Español, RAW es un adjetivo que significa crudo, bruto, puro, abierto, etc., por nombrar algunas de sus definiciones. Se pronuncia , o mejor “Roooa” en inglés estadounidense, Ro en inglés británico y Ra según la voz del traductor de Internet. Nunca Rau.

Sea como sea, este formato es el indicado para realizar nuestras tomas fotográficas. ¿Por qué? Porque es el formato que nos permite revelar, y/o editar, correctamente nuestras fotografías ajustando diferentes comandos, como por ejemplo la profundidad de color, la saturación, la exposición, el balance de blanco, etc., directamente desde el programa de revelado sin necesidad de pasar por Photoshop.
Y ya que hablamos del rey del retoque, ¿No podeos hacer lo mismo desde Photoshop?
Si y no.
Si, porque podemos realizar todos los ajustes mencionados y hasta algunas otras cositas (muchísimas) mas.
No, porque si trabajamos con algún formato que no sea RAW, habremos perdido la oportunidad de trabajar con toda la calidad posible de una imagen latente.
¿Imagen latente?
Probablemente este no sea el término indicado para hablar de una imagen digital, pero es como se denominaba a una imagen impactada en un rollo fotográfico que aun no había sido revelado. Y si vamos a hablar de revelar, lo ideal es buscar  analogías con la fotografía tradicional y explicar que revelar es hacer visible la imagen latente en una película o papel fotográfico. En el caso de lo digital es permitir utilizar la imagen que impactó en un sensor APS, CMOS, Foveon, CCD, etc.

Si bien aún existen muchos fotógrafos que prefieren utilizar el formato JPG, debido al poco peso para almacenamiento gracias a ser un formato de compresión, la mayoría ya ha percibido que cantidad no es calidad.
Aquí me gustaría abrir un paréntesis y aclarar que existen cámaras que permiten fotografiar en formato Tiff. Sin embargo vale remarcar que si bien técnicamente un formato Tiff es capaz de admitir imágenes en 16 bits, las cámaras que soportan disparar en Tiff, por lo menos hasta ahora, sólo lo hacen en 8 bits, por lo que el rango dinámico de esta imagen es menor que el de un RAW, aunque es de mejor calidad que un JPG.

Básicamente, de observar la imagen, podemos ver que el RAW nos permite ampliar la calidad de nuestra fotografía.
Pero siendo reiterativo: ¿No podemos lograr el mismo resultado directo en Photoshop?

Tendría que responder que sí, pero la realidad es que no.

No porque Photoshop no posea las herramientas y comando para hacerlo, ya que totalmente los posee. No, porque al usar el formato JPG partimos de una imagen con menor rango dinámico, y eso nos imposibilita conseguir un mejor rango de valores tonales por más que exprimamos la magia de Photoshop.
Pero, ¿Qué es el Rango Dinámico?

Básicamente se podría decir que el Rango Dinámico (Dynamic Range), de una imagen, es el que nos permite definir los tonos de la misma. Si lo simplificamos al extremo, se podría relacionar este término con el contraste.

¿Por qué especifico de una imagen? Porque el rango dinámico no se aplica únicamente a la fotografía, ya que el mismo representa la cantidad de señales que se puede captar, distinguir o representar de diferentes medios, como por ejemplo la música.

En relación con la fotografía, más específicamente con una cámara, el rango dinámico se refiere a la capacidad que tiene el sensor para captar la mayor cantidad de tonos de la toma que estamos por realizar. Para saber que rango dinámico soporta nuestra cámara, simplemente debemos saber  el Valor de Exposición (EV).

Si quieren saber más sobre el Rango Dinámico, escríbanme y haré un texto más extenso. Por lo pronto vale aclarar que el rango dinámico de nuestros ojos es mucho mayor que el que tienen las cámaras digitales, sin importar la marca o la calidad de la misma.

O sea, sin importar que cámara hayamos utilizado, cualquier imagen que tomemos tendrá una gran diferencia entre lo que vemos con nuestros ojos y el resultado final de la fotografía.

Esto se debe a que nuestros ojos son capaces de distinguir diferentes niveles de exposición. Algo así como si realizásemos una imagen HDR (High Dynamic Range), ya que la pupila de nuestro ojo, en una situación de mucho contraste entre luces y sombras, o sea con un amplio rango dinámico, se adapta de forma continua a las distintas zonas, cerrándose o abriéndose en función de la luminosidad de cada zona, enviando toda esa información para que el cerebro la procese y componga una única imagen.

Formato RAW

Como mencione anteriormente podemos decir que el formato RAW sería el equivalente digital al negativo de la fotografía analógica.
Desafortunadamente, por contener la totalidad de los datos de la imagen captada por la cámara, y una mayor profundidad de color (por lo general 36 a 48 bits/píxel o sea 10 a 16 por canal), son archivos de grande tamaño, a pesar de que, generalmente, usan compresión.

Más allá de esto, el gran inconveniente de este formato es la falta de estandarización del mismo, ya que, como mencioné, cada fabricante de cámaras usa su propia versión del formato, lo que provoca una cierta incompatibilidad al momento de querer revelar una fotografía.

Al final del texto encontrarán un listado de la gran mayoría de los formatos RAW existentes y, entre paréntesis, su fabricante.
Por eso es muy importante estar completamente actualizado en la última versión del Camera RAW, así como ir actualizando periódicamente la compatibilidad entre el programa y los nuevos modelos de cámaras, ya que Adobe realiza estas actualizaciones constantemente.
Vale aclarar que existe una gran probabilidad que en un futuro, no muy lejano, algunas versiones de determinado formato RAW no se puedan abrir.

Existe una iniciativa conocida como OPENRAW que trabaja para que los fabricantes de cámaras creen un formato RAW de código abierto y estándar.

Anticipándose al futuro, y estando bien presente en algunas dificultades de la actualidad, Adobe Systems creó, en 2004, una alternativa llamada Digital Negative Specification, o DNG, que tiene la intención de ser un formato unificado de RAW.

A tal punto este formato es una innovación, que a partir de 2006 varios fabricantes de cámaras han apoyado al formato DNG en los modelos de sus cámaras, como por ejemplo las cámaras Leica, Samsung, Ricoh, Pentax y Hasselblad.
A modo de ejemplo especifico, el módulo Leica Digital-Modul-R (DMR) fue el primero en utilizar el formato DNG como su formato nativo.

Desventajas del formato RAW

Obviamente la mayor desventaja es su peso.

El mismo consumirá, en muy pocas tomas, el espacio de nuestra tarjeta de memoria.

Por ejemplo, donde caben 400 fotos JPG probablemente sólo quepan menos de 100 fotos  en formato RAW.

Otra de las desventajas es, como ya mencioné,  que el formato RAW no es único y universal. En contra partida, si bien actualmente existen tres tipos de formato JPG, como el recientemente lanzado por Google o el viejo JPG2000, el JPG, o JPEG, es único y universal. Todos los programas abren y leen fotos JPG de la misma manera.
Otra de sus desventajas es que por ahora no existe la opción de fotografiar en RAW desde un celular. Y si bien ésta última no es una desventaja per se, aunque sea algo que los usuarios que quieren utilizar el formato RAW no pueden hacer, no existe la posibilidad de sacar en este formato directamente desde un celular, aunque existen algunas apps que van en ese camino.

Nobleza obliga, en 2005, Apple Computer presentó varios productos que ofrecen soporte de formato RAW, ofreciendo soporte básico para la visualización y edición a partir de su sistema operativo, Mac OS X 10.4, permitiendo visualización de imágenes y de apertura.
Sin embargo, Adobe, dando un paso adelante, permite, tanto para sacar las fotos como para editarlas, Lightroom para Mobile.
Dicha aplicación es gratis desde hace tiempo, y funciona de manera similar al Lightroom de escritorio, inclusive sincronizando las fotos. Está disponible tanto para Android como para iOS.

¿Cómo lo revelo?

El revelado siempre fue la quimera de los fotógrafos.
En los tiempos análogos, por más que se haya realizado la mejor composición, con un perfecto balance de blanco e iluminado al mejor estilo hollywoodense, si el revelado fallaba, todo nuestro esfuerzo se vería diezmado.

Con la fotografía digital ese problema ya no existe pero sigue vivito y coleando. ¿Por qué? Porque un mal revelado igualmente puede arruinar nuestra imagen. La diferencia es que ahora depende de nosotros y no de un laboratorista que se olvidó de cambiar los químicos o dejó un mayor tiempo de exposición que el debido.

Existen muchísimos programas que nos permiten revelar una imagen RAW.

Los más comunes, obviamente más allá de los nativos de cada una de las cámaras digitales, son Lightroom y Camera RAW, ambos de Adobe.

En relación al Lightroom y Camera RAW, como pueden leer en mi tutorial anterior, en ellos prácticamente podemos hacer lo mismo.

Obviamente, al ser un verdadero fanático de Photoshop, el programa que utilizo para revelar es el Camera RAW. Sin embargo la gran mayoría de explicaciones que vaya a expresar en este y los próximos tutoriales, pueden ser aplicados también al Lightroom, aunque, obviamente, haya diferencia en los nombres de los comandos.

Es importante destacar que si utilizamos la opción que muchas cámaras ofrecen, de almacenar en formato RAW y JPG al mismo tiempo, la imagen JPG, con baja compresión de datos (alta calidad), seguramente se “verá” mejor que la RAW, ya que tendrá mayor nitidez/enfoque, mejor contraste, mejor iluminación y los colores aparecerán mejor representados. Esto se debe a que el software de la cámara digital le aplica distintos filtros digitales para mejorar la imagen. Por otro lado, la imagen en formato RAW, aunque en apariencia parezca más pobre, ya que se verán colores más neutros, menos saturados, un enfoque más blando y una iluminación que dependerá de la exposición que hicimos, más visiblemente sobre o subexpuesta, contendrá muchísima más información que podrá manipularse a gusto al momento de revelarla.

Por eso a partir de mi próximo tutorial veremos cómo sacarle el máximo de provecho al Camera RAW.

Quiero agradecerle al fotógrafo Diego Guidobono, y a la modelo Valentina Bosch, por la amabilidad de proveerme la imagen utilizada para poder comparar una imagen entre un RAW y un JPG y la imagen de comparación entre el Camera RAW y el Lightroom.

Diferentes formatos, el mismo RAW

Si bien el formato RAW es uno solo, las extensiones del mismo varían según el tipo de cámara que se posea.

A continuación los formatos (o extensiones) más conocidos según el fabricante de cámaras.

  • .nef .nrw (Nikon)
  • .crw .cr2 (Canon)
  • .mrw (Minolta)
  • .orf (Olympus)
  • .ptx .pef (Pentax)
  • .arw .srf .sr2 (Sony)
  • .raw .rw2 (Panasonic)
  • .raf (Fuji)
  • .x3f (Sigma)
  • .erf (Epson)
  • .k25 .kdc .dcs .dcr .drf (Kodak)
  • .pxn (Logitech)
  • .bay (Casio)
  • .mef .mos (Mamiya)
  • .cap .iiq (Phase One)
  • .r3d (Red)

Espero ver prontamente sus imágenes subidas a Adobe Stock.
Nos leemos en mi próximo tutorial.

 

 

 

 

¿Photoshop Lightroom o Adobe Camera Raw?

Autor: Marcelo Monzón

Si bien Photoshop siempre es mencionado como el rey de las imágenes digitales (¿queda alguna duda de que lo es?) existen otros programas que son tan utilizado,  como Photoshop, por fotógrafos profesionales  pero no tienen tanta fama popular.
Mas allá de que ambos forman parte de la gran familia Photoshop, ellos son programas en sí mismo y tienen su propio vuelo. Pero… ¿Cuáles son las diferencias entre ambos?

En Argentina somos muy extremistas. Boca o River. Cerveza o vino. Peronismo o Radicalismo. Y así podría seguir enumerando una gran cantidad de comparativas que tenemos los habitantes del Rio de La Plata.
Afortunadamente en el resto de América Latina, y del mundo, no se es tan radical, ni tan blanco o negro, aunque existe un tópico que despierta pasiones y es tema de debate en varios foros de fotografía: ¿Cuál es mejor? ¿Photoshop Lightroom o Adobe Camera Raw?
Lo primero que puedo asegurar, sin miedo a equivocarme es que ambos ganan día a días, mas espacio en la vida de los fotógrafos, básicamente por su practicidad y agilidad en la administración y procesamiento de gran volúmenes de imágenes.
Para aquellos que ya trabajan con uno de los dos programas, le será muy fácil adaptarse al otro, básicamente porque Adobe Camara RAW (ACR) posee el mismo mecanismo del módulo de Develop [Revelado] del Lightroom (Lr).
Si bien las versiones son compatibles, en su forma de procesar las imágenes, existe una diferencia en los números de las versiones ya que Lr es mucho mas “joven” que ACR.
Así que teniendo en cuenta eso, podemos poner como ejemplo el modulo Develop del Lr 5.4 que tiene exactamente las mismas herramientas y recursos que el ACR 8.4, así como el Lr 4.0 y ACR 7.0, Lr 6.0 y ACR 9.0, y así por delante. Por tal motivo lo que se edita en uno, puede editarse de manera idéntica en el otro.
Nobleza obliga, para decir que Camera RAW trabaja exactamente que Lightroom, deberíamos pensar que Adobe Bridge forma parte de ACR. O viceversa.
Sin embargo Adobe Bridge es una herramienta mucho más potente, en lo que a manipulación de archivos se refiere, y su alcance abarca toda la Creative Cloud, mientras que Lightroom solamente trabaja con archivos de formatos fotográficos.
Acá me gustaría hacer un paréntesis personal, y la misma podría formar un parangón con la historia del huevo o la gallina. Adobe Camera RAW es una aplicación incorporada a Adobe Bridge pero también se encuentra presente en Photoshop, por lo que si me preguntan desde donde lo manejo, responderé sin dudarlo que desde Photoshop, pero si tengo que basarme en la documentación que he leído de las aplicaciones de Adobe, lo correcto sería decir que forma parte de Adobe Bridge.
Hecha esta aclaración personal, quiero remarcar que Adobe Bridge es una completísima aplicación que da para un tutorial ella misma per se. No solo permite trabajar con los diferentes programas de Adobe, sino que además interactúa con los otros programas que tengamos instalados en nuestra computadora, así como también con Adobe Stock ya que podemos ingresar a nuestra cuenta de colaborador directamente desde Adobe Bridge.

Pero volviendo a lo que íbamos a tratar en estas líneas, ¿Por qué entonces tenemos dos programas que hacen lo mismo?
Porque hacen lo mismo pero no es lo mismo.
A ver, no me volví loco.
Tomemos un ejemplo que siempre uso para explicar las diferencias entre determinadas herramientas.
Un martillo es siempre un martillo.
Sin embargo si lo usa un empleado de una empresa de demoliciones, el mismo podría usarlo para destruir una pared. Iba a escribir un albañil pero este lo usa para muchísimas más cosas que romper una pared.
Si lo usa un carpintero, con el mismo martillo creará una maravillosa pieza de ebanistería.
Ahora si lo usa un escultor, el simple martillo formará parte de la construcción de una obra de arte. No nos olvidemos que Michelangelo Buonarroti lo utilizó para crear la Pietà entre 1498 y 1499.
Photoshop Lightroom vino en rescate de aquellos fotógrafos que necesitaban manipular una gran cantidad de imágenes, trabajando en ellas en paquetes o bloques. Por lo que el Lr es el programa ideal para trabajar por lotes de imágenes.
Si bien con Adobe Camera RAW podemos trabajar perfectamente con lotes, el proceso es más demorado y no tan amigable como lo es con Lightroom.

Hecha esta aclaración veamos otra diferencia en su proceso de revelado.
Básicamente podría decir que existe una diferencia en los recursos: mientras que Lightroom posee otros módulos mas allá de Revelado [Develop], como por ejemplo Librería [Library], XXXXX [Slideshow], Imprimir [Print], etc., Adobe Camera RAW es puntualmente una herramienta de edición. De mas esta decir que acompañada por Adobe Photoshop se torna súper potente, o por Adobe Bridge quien, por su vez, ejecuta la función de un gerenciador de imágenes, pero que sin estos “acompañantesACR solo cumple con la función de revelar o realizar ajustes y retoques puntuales.
Ahora la pregunta del millón: ¿Cuándo usar Camera RAW o Lightroom?
La respuesta es simple.
Depende de nuestra necesidad, o sea, tomando como parámetro lo que explique anteriormente, va a depender exclusivamente del flujo de trabajo que tendremos que ejecutar, ya que uno se adapta mejor que el otro dependiendo la necesidad.

Si tengo que basarme en mi experiencia profesionalmente, debo decir que solo utilizo Adobe Camara RAW, ya que no suelo revelar muchas imágenes por producción de imágenes publicitarias o editoriales. Y si el caso amerita revelar muchas imágenes, probablemente las mismas no sean similares entre si, por lo cual tendré que pensar en ellas como individuales y no como un lote.
Ahora si hablamos de mis fotos vacacionales, ahí si recurro al Photoshop Lightroom ya que tendré ciento de fotos de mis hijos correteando por los escenarios visitados y voy a querer que todas tengan la misma calidad, aunque vayan a parar a una carpeta sin nombre, en un CD sin catalogar en el fondo de un cajón.
Sin embargo si le pregunto a alguno de mis amigos fotógrafos de eventos o sociales, seguramente me dirán todo lo contrario: que profesionalmente solo utilizan Lightroom y que para sus fotos personales recurren a Photoshop para que la tía Monona no se enoje por la papada que le salió en la foto del cumpleaños de la abuela Coty.
Espero haber echado un poco de luz sobre las diferencias entre estas potentes aplicaciones.
Quiero ver prontamente sus imágenes subidas a Adobe Stock sin importar si las procesaron con Photoshop Lightroom o Adobe Camera RAW.
Nos leemos en un próximo tutorial.

Vende tus mejores fotos y videos en Adobe Stock.

Adobe Portfolio ahora en español

Adobe Portfolio, incluido en cualquier plan de pago de Adobe Creative Cloud, es la forma más fácil de crear un impresionante sitio web que sea un Portafolio profesional y así mostrar lo que mejor sabes hacer.

Adobe Portfolio quita el trabajo que implica la creación de un sitio web que sea flexible para adaptarse a una amplia gama de estilos. Ya sea que estés presentando una fotografía, mostrando un diseño gráfico o exhibiendo tus ilustraciones, Portfolio puede ayudar a cualquier creativo a mostrar su trabajo. Las integraciones con Lightroom, Behance y Creative Cloud pueden ayudar a que tu sitio funcione y se ejecute con unos pocos clics. Para personalizar aún más tu sitio, puedes agregar su propia URL, usar las fuentes de Adobe Typekit, agregar formas de monitorear el sitio y la protección con contraseña.

¡Nos complace anunciar que Portfolio ahora está disponible en español!

¿Listo para comenzar? Ve a myportfolio.com, inicia sesión con tu AdobeID y selecciona un tema. ¿Necesitas algo de inspiración? Checa cómo nuestros miembros usan Portafolio en la Galería de ejemplos.

Bibliotecas en Creative Cloud

Autor: Mariana Cabral

No me cansaré de repetirlo: la piedra angular de Creative Cloud, son las Bibliotecas CC. Definitivo.

Nos permiten gestionar nuestros recursos a través de todas nuestras aplicaciones de Adobe CC, tanto de escritorio, como móviles; acelerando nuestro trabajo y optimizándolo de forma nunca antes vista.

Además, recordemos que las Bibliotecas son “compartibles”; ¡sí!, por alguna extraña razón mucha gente no sabe esto y se pierden del top de la colaboratividad e inmediatez que brindan. ¡Compártelas y acelera tu trabajo en equipo!

Ahora, ¿qué tienen que ver nuestras Bibliotecas CC con Adobe Stock? ¡Pues mucho! Puesto que ahí es donde guardamos nuestros recursos, tanto en Vista previa como en Licencia final, directamente desde la plataforma. Es decir, cuando navegamos entre ilustraciones y le decimos a Stock que queremos una vista previa de ese vector, o de ese material 3D o incluso cuando adquirimos la licencia de una fotografía, generalmente la mayoría de las veces guardaremos en la biblioteca de nuestra elección y entonces el recurso se aloja ahí para utilizarlo a través de nuestro software.

Ojo: recordemos que también podemos descargar el recurso a nuestro escritorio o, si lo preferimos, podemos abrirlo directamente en una app listada en la plataforma; pero repito, la forma más cómoda y más extendida, es guardar directo en biblioteca y tener disposición desde ahí.

Entonces, podemos tener acceso a nuestros recursos en cualquiera de nuestras apps, a través de nuestras bibliotecas, optimizando su utilización en todo momento; pero, ¿hay forma de ver el contenido de esas bibliotecas desde Adobe Stock? Tal vez no se te había ocurrido preguntar esto, pero la respuesta es ¡sí! Y puede ser realmente útil.

Si te fijas en la esquina superior derecha, justo a un costado de la caja de búsqueda y por debajo de tu nombre de usuario (si estás loggeado en la plataforma), te encontrarás un acceso en forma de menú desplegable que reza “Bibliotecas” o “Libraries” si navegas en inglés.

Ahí encontrarás el listado de todas tus bibliotecas que hayas creado hasta el momento, ya sea que estén en uso, vacías, tengan o no recursos de Stock alojados; encuentras todas y puedes navegar por todas. De hecho, la primera opción que encuentras es “Ver todo”, que te deja ver el acceso a cada una de tus bibliotecas, mostrándote en la parte inferior, la cantidad de recursos alojados en cada una de ellas.

Cuando decides entrar a una en particular, en la parte superior izquierda te mostrará que estás navegando dentro del área de bibliotecas y luego en la biblioteca en particular que hayas elegido. Justo debajo de esta información, encontrarás la cantidad de elementos surgidos de Stock (50 en el ejemplo presentado aquí), contra el total de elementos de la biblioteca (147 en el ejemplo).

Cada recurso, a su vez, te permitirá -como en cualquier parte d ella plataforma- descargar, buscar similares, eliminar, guardar vista previa, adquirir licencia. Y obviamente, aquellos recursos de los que ya cuentas con una licencia, te lo notificarán con un tag en la esquina superior izquierda diciendo “Con licencia”.

Como ves, puede resultar sumamente práctico llegar a la plataforma de Adobe Stock en tu navegador de preferencia, y gestionar exactamente los recursos con los que ya cuentas; saber su estado y la biblioteca donde viven. Recuerda que en cualquier momento puedes moverlos o eliminarlos de tus bibliotecas, si así lo decides.

Para que lo visualices todavía mejor, te dejo un video exclusivamente dedicado al tema, en mi canal de YouTube. Si quieres que hablemos de temas específicos o tienes dudas respecto al uso de las Bibliotecas CC u otro contenido hablado en este blog, estamos a la espera de tu pregunta o sugerencia.

¡Hasta el próximo!

 

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SUMMIT, un vistazo al mayor evento de Mkt digital del mundo

Cuando no tengo azul, pongo rojo

Autor: Marcelo Monzón

Cuando se habla de paleta de colores, lo primero que nos viene a la mente es ese ovalo de madera con un agujero para colocar el dedo pulgar, que usaban los artistas antiguamente.
Sin embargo las paletas de colores no son “exclusivas” de los pintores.
Obviamente es de conocimiento popular que los diseñadores gráficos las usan mucho, pero los fotógrafos también las usan y mucho más de lo que podemos pensar.

La frase del título se le atribuye al pintor español Pablo Picasso.
Este artista nacido en Málaga, a fines del siglo XIX, en realidad se llamaba Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno Cipriano de la Santísima Trinidad Ruiz Picasso (según su certificado de nacimiento) o Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Crispiniano de la Santísima Trinidad Ruiz y Picasso (según su partida de bautismo).
Obviamente a raíz de algo tan complejo como tener que llenar un formulario, con su nombre completo, se abocó a querer simplificar las cosas en su vida.
Ok. Esta apreciación es exclusivamente mía. Pero si es verdad que este maravilloso pintor (no se queden solo con sus trabajos cubistas, vean si pueden las obras de los períodos rosa y azul) intentó en toda su vida artística simplificar su proceso creativo.
Y así lo hizo con la frase que da título a este texto.
Algunos autores la cuentan distinto: “si no tengo rojo, pongo negro”.
Mas allá del color que esté involucrado en la frase, sustancialmente lo que la misma intenta decirnos es que si se hubiese detenido ante los pequeños contratiempos, o circunstancias,  que parecieran no encajar con sus planes previos, cuántas obras de Picasso no habrían visto la luz.
Afortunadamente para los artistas actuales, más allá de que se puede generar cualquier color en Illustrator, InDesign o Photoshop, existe una aplicación que nos ayuda a todos los involucrados en manifestaciones artísticas.
Hasta no hace mucho se la conocía por el nombre de Kuler. Actualmente se la llama simplemente Adobe Color.
Vio la luz hace ya algún tiempo, en los lejanos Labs de Adobe.
Posteriormente fue integrándose desde la web a las aplicaciones de escritorio para finalizar en una app de móviles.
Es indiscutible la potencia que encuentra en esta última plataforma.
Muestra de ello dan los millones de descargas que tiene la app Adobe Capture CC al momento de escribir estas líneas.
Pero más allá de su gran cantidad de descargas, muchos profesionales de la imagen digital la continúan integrando a su flujo de trabajo de forma cotidiana mediante el sitio https://color.abobe.com/es/

Creando paletas

Realmente su uso es muy básico pero su utilidad es enorme.
Voy a dividirlo en dos tipos de uso aunque en realidad sean el mismo.
El primero, y más utilizado, es para crear paletas ASE para interactuar en Photoshop, Illustrator, etc.
La segunda, y tal vez la menos conocida, es para crear “paletas” para nuestras imágenes.
En este caso coloqué paletas entre comillas ya que las mismas son meramente conceptuales. O sea, sirven para referencias de los colores que aplicaremos, o modificaremos hasta llegar a ellos, en nuestras fotografías.
Existen muchas técnicas para lograr reproducir una “paleta” en nuestra imagen, pero eso será material de otro tutorial.
En este nos centraremos en las diferentes formas de interactuar con estas concretas paletas.
Básicamente el servicio Adobe Color nos ayuda a combinar los colores de forma armoniosa y atractiva en nuestros diseños o proyectos.
En Photoshop, Adobe Color está completamente integrado, aunque también podemos crear nuestra paleta y recuperarla en Photoshop de diferente formas.
La primera opción se trata directamente de una extensión que permite crear, guardar y acceder a nuestros temas de color.
Para esto debemos ir al menú En Photoshop, seleccione Ventana/Extensiones/Temas de Adobe Color [Window/Extensions/Adobe Color Themes].
Una vez allí podemos crear nuestras propias paletas de colores y ver cómo funcionan los mismos entre si.
Pero más allá de nuestra creatividad en combinar colores, Adobe Color nos proporciona numerosos temas, que podremos filtrar de diversas formas: Más populares, Más utilizados, Al azar, temas que hayamos publicado o temas que nos han gustado.
Una vez encontrado el tema, podemos editarlo y guardarlo en nuestros temas de Adobe Color o añadirlo directamente a nuestras muestras en Photoshop.

Pero la extensión de temas de Adobe Color no está disponible únicamente para Photoshop, ya que también lo está para otras dos aplicaciones de escritorio de Creative Cloud: Adobe InDesign y Adobe After Effects.
Lo potente de este servicio es que el mismo se encuentra completamente integrado en las bibliotecas de Creative Cloud, lo que nos permite acceder a los temas guardados desde las aplicaciones de escritorio mencionadas, así como también desde aplicaciones móviles como Capture CC, o usando el sitio web de Adobe Color.
Si queremos ver otras paletas debemos ir directamente a la ficha Explorar en el panel de temas de Adobe Color. Al hacer clic en dicha ficha, aparecerá de forma predeterminada todos los temas de colores.
La comodidad de usar este tipo de temas, nos permite probar la integración de diferentes combinaciones de colores.
Esto nos facilita la forma de creación, por ejemplo si debemos crear un diseño de un sitio web utilizando una gama de colores, o directamente para saber cómo darle más impacto a una fotografía, o montaje, usando los colores que más se integren entre sí.
Pero más allá de usar directamente la opción desde dentro de Photoshop, podemos crear nuestras muestras en un celular, desde la app, o la web, y acceder a ella cuando necesitemos utilizarla en nuestro proyecto.
Veamos cómo crear una paleta fuera de Photoshop.
En este ejemplo lo voy a hacer desde el sitio web
Para crear un tema de color debemos en primer lugar seleccionar, en el menú desplegable Regla Cromática, en el panel de temas de Adobe Color.
Desde allí podremos seleccionar la regla cromática en la que deseamos basar nuestro proyecto: Análogos, Monocromáticos, Tríada, Complementarios, Compuestos, Tonos o Personalizados.
Una vez que hayamos encontrado la combinación ideal de los cinco colores, guardamos la misma desde el botón Guardar.
Una vez que se haya guardado, automáticamente irá a la ficha Mis temas.
Desde allí podremos seguir editando el tema, borrarlo o descargarlo como un archivo ASE.

También desde la opción Explorar podremos realizar las mismas acciones.
Para entender un poco que es cada una de las opciones de las reglas cromáticas les hago un resumen de cada una de ellas:

  • Análogos

Utiliza colores adyacentes en la rueda cromática.
Los colores análogos se suelen fusionar bien entre sí y son armónicos y agradables de ver.

  • Monocromáticos

Utiliza el mismo color pero con diferentes valores de saturación y brillo.
Si usamos esta regla cromática, veremos cinco colores que comparten el mismo matiz (por ejemplo: H:182), pero tienen diferentes valores de saturación y brillo.
Los colores monocromáticos se combinan bien entre sí y generan un efecto calmante.

  • Tríada

Utiliza tres colores equidistantes de la rueda cromática.
Si usamos esta regla cromática, aparecerán dos colores con el mismo matiz pero diferentes valores de saturación y brillo del primer punto de la rueda cromática (por ejemplo: HSB: 182, 90, 45 y HSB: 182, 100, 75), dos del segundo punto de la rueda cromática (HSB: 51, 90, 55 y HSB: 51, 95, 45) y un color del tercer punto (HSB: 321, 90, 79).
Los colores triádicos suelen contrastar entre sí (aunque no tanto como los colores complementarios), pero siguen siendo armónicos si se combinan.

  • Complementarios

Utiliza colores opuestos de la rueda cromática.
Si usamos esta regla cromática, aparecerán dos colores con el mismo matiz que el color base (por ejemplo: HSB: 182, 100, 45 y HSB: 182, 90, 100), el propio color base (HSB: 182, 100, 75) y dos colores con el mismo matiz del punto opuesto de la rueda cromática (HSB: 23, 100, 45 y HSB: 23, 100, 75).
Los colores complementarios proporcionan un alto contraste y tienden a llamar mucho la atención cuando se combinan entre sí.

  • Compuestos

Utiliza una combinación de colores complementarios y análogos.
Si usamos esta regla cromática, aparecerán dos colores con el mismo matiz que son adyacentes (análogos) al color base (por ejemplo: HSB: 214, 90, 95 y HSB: 214, 60, 35), el propio color base (HSB: 182, 100, 75) y dos colores opuestos al color base (complementarios) pero adyacentes entre sí (HSB: 15, 75, 78 y HSB: 6, 90, 95).
Los temas de colores compuestos tienen el mismo contraste visual fuerte de los temas de colores complementarios, pero la presión es menor.

  • Tonos

Utiliza cinco colores, todos con el mismo tono (por ejemplo: H: 182) y saturación (S: 100), pero valores de brillo diferentes.

  • Personalizados

Obviamente esta opción nos permite seleccionar manualmente los colores en la rueda cromática de la paleta sin necesidad de cumplir ninguna regla.

Una cuestión de imagen

Ahora se verá la potencia en su totalidad ya que no solo nos permite trabajar con colores preseteados o creados por nosotros mismos. También nos permite seleccionar los valores tonales de una imagen y crear nuestros temas directamente desde una imagen.
Para cargar una imagen debemos hacer click en la cámara de fotos que se encuentra del lado derecho.
Al hacerlo se nos abrirá la opción de cargar una imagen directamente desde nuestra computadora.
En este ejemplo voy a usar un dibujito que me hizo mi hija Mikaela.
Lo primero que ocurre cuando cargamos la imagen es que automática hará una preselección de los colores que predominan en nuestra imagen.

 

Seleccionando los círculos, botones o marcas, de selección (en algún sitio vi que se los llamaba Chips) podremos modificar la ubicación de los mismos, por ende también nuestra paleta cromática.
También podemos mover de lugar cada uno de los cinco cuadrados de colores, reubicando la paleta.

Para finalizar podemos grabar el tema directamente en las Bibliotecas del Creative Cloud lo cual nos permitirá poder acceder a ellas del programa de nuestra preferencia.

 

Espero que con lo visto en este texto sus creaciones y fotografías ganen una nueva dimensión y en breve pueda ver sus imágenes subidas a Adobe Stock.
Nos leemos en un próximo tutorial.

 

 

Una cuestión de tamaño

Autor: Marcelo Monzón

A pesar de que muchos fotógrafos, diseñadores y artistas digitales no comprenden completamente como funciona el tema del tamaño de una imagen digital, en relación a la ecuación píxeles, resolución y sistema métrico, siempre están en la búsqueda del mayor tamaño.
Intentare dar una explicación concluyente sobre este tópico y, como bonús, un tip para que Photoshop resamplee mucho mejor nuestras imágenes.

Fue difícil no caer en la tentación del chiste fácil. Creo que lo que más me desalentó es que nosotros los argentinos usamos muchos modismos que probablemente el resto de los latinoamericanos no llegasen a percibir por lo que el chiste quedaría bastante descolocado.
Pero más allá de no jugar con ese tema, hablar sobre la importancia que se le da al tamaño de nuestras imágenes es realmente un tema serio.
Si bien se puede decir que la tendencia de la imagen impresa esta en descenso, y a pesar de haber pasado más de 30 años desde que se comenzó a tratar digitalmente una imagen para imprimirla, el tema de la resolución que se necesita para los impresos nunca ha sido muy claro. Si le preguntamos a alguien de una imprenta, principalmente en el área de pre prensa, a qué resolución se deben enviar las imágenes nos va a decir algo como: 300 ppi o el doble de la lineatura de impresión… Y si le preguntamos por qué, probablemente va a encoger los hombros y nos explicará que eso fue lo que le dijeron en su primer día de trabajo.
Sin entrar en detalles técnicos sobre el “misterio” de la lineatura, cuando se hace impresión comercial (offset, rotograbado, etc), las imágenes deben partirse en puntos de diferentes tamaños para poder reproducir gradaciones tonales, lo tan mencionado como Tono Continuo.

Para no dejar inconcluso el tema, básicamente, recordemos que los píxeles son cuadrados pero para imprimir se necesitan puntos (redondos) por lo que se necesitan muchos cuadrados para crear un circulo… la famosa circunferencia del cuadrado.
OK, no es eso, pero como ejemplo aplica.
Por este motivo es que se necesita un Factor Q x2 para que nuestro impreso salga correctamente.
Menos mal que no iba a entrar en detalles técnicos.
Pero es difícil explicar que los famosos DPI para impresión no aplican de la misma manera que en la resolución de una cámara y que a su vez la resolución nada tiene que ver con el tamaño aunque en realidad sí. O sea… un lio.
Para explicar el porqué de los distintos puntos necesarios que intervienen en la impresión comercial, debería explicar una serie de cuestiones técnicas, como por ejemplo el porqué de los diferentes ángulos de las trama de color, pero creo que solo serviría para confundirlos mas.
Basta con saber, como ya explique antes, que la resolución de una imagen impresa estará sujeta a la tecnología con que se imprima. O sea, el grado de detalle, o calidad de una imagen digital, será mayor en función de cuantos píxeles por pulgada tenga.

Megapíxeles

Distinto, pero más o menos igual, es el tema de los Megapíxeles o Mpx.
Pero antes de hablar de megas hablemos del pixel.
El píxel es la unidad más pequeña y diminuta de una imagen digital, por lo que cada píxel es una unidad homogénea de color que, sumándose a otros pixeles de diferentes colores, dan como resultado una imagen de cientos, o miles, de colores o variables tonales.
La palabra Pixel surgió como acrónimo entre los términos ingleses Pix (expresión coloquial que refiere a picture, “imagen”) y Element, en español “elemento”. O sea, el píxel es un elemento de una imagen.
Ahora que ya sabemos exactamente que es un pixel, la deducción sobre que es un megapíxel es muy fácil: es un millón de píxeles.

Entonces cuando hablamos de la cantidad de megapíxeles que tiene una cámara, nos referimos a los millones de cuadraditos que esa cámara utiliza para componer una fotografía.
Una vez escuche una charla entre dos fotógrafos profesionales, (démosle la derecha que fue hace mucho tiempo, cuando el tema estaba en pañales), en la cual uno le decía al otro que lo más importante eran los megapíxeles.
Si bien es algo importante, principalmente si se quiere hacer imágenes comerciales de gran tamaño, la calidad de una imagen no se encuentra en la cantidad de píxeles que conformaran la imagen.
Debemos considerar que una cámara, o celular si se quiere, no es superior a otro únicamente mirando unos valores numéricos, sino que entran en juego muchos más factores. Por ejemplo, el sensor, el procesador, el ISP (procesador de señal de imagen) o la óptica que posea la cámara, son tan, o más, influyentes para determinar la calidad de la fotografía obtenida, que la cantidad de píxeles que la compondrán.

Como mencioné, existen muchos elementos involucrados para analizar una cámara, por lo que no debemos guiarnos pura y exclusivamente por los megapíxeles para hablar de la calidad de una cámara, por ende, tampoco de sus imágenes.
Ahora bien, ¿qué son exactamente los megapíxeles?
Básicamente se podría decir que son los elementos que definen cuánto podemos ampliar la imagen sin perder nitidez.
Algo similar a lo que ocurre con la imagen impresa.
Sin embargo en este caso no depende de la resolución ya que cuando hablamos de píxeles, o medimos en píxeles, lo único que entra en la ecuación es la cantidad de los mismos en el alto y ancho de la imagen.
Sin embargo si estamos en algún programa de armado, como Illustrator o InDesign, dependiendo de la configuración de los mismos, puede ocurrir que al “mirar” una imagen la misma se vea “más grande” cuanto menor sea su resolución.
Esto se debe a que para estos programas si importa la resolución de salida, mientras que en Photoshop, un sitio web, o una aplicación, lo que importa es el tamaño en píxeles.
Volviendo a los megapíxeles, los mismos equivalen a un millón de píxeles, por lo que cuanto más megapíxeles tenga una fotografía mayor será la dimensión de nuestra imagen.
Por ejemplo, en una captura de 4864 x 3648 el primer valor hace referencia al ancho de la imagen, mientras que el segundo pertenece al alto. El resultado de multiplicar esas cifras sería equivalente a los píxeles que tienen la captura, en este caso 17.743.872 de píxeles, o lo que es lo mismo, unos 18 megapíxeles.

Entonces, ¿es importante la cantidad de megapíxeles?
Eso depende de las necesidades de cada uno. Obviamente, si lo que queremos es realizar fotografía para un cartel publicitario en la vía pública, la cantidad de píxeles será muy importante.
Pero si lo que queremos es hacer un catálogo Online, salvo raras excepciones, las imágenes no superarán los 2 MP.
Dicho esto, en el caso de que se conviertan en un colaborador de Adobe Stock, sería bueno que las imágenes tengan un buen tamaño, ya que de esa forma amplían las posibilidades de comercializar sus imágenes a diferentes propósitos.
Para no recibir comentarios sobre que si es necesario prestar atención y tomar en consideración el tamaño de los pixeles del sensor, aclaro que en esos casos los píxeles, al ser de mayores dimensiones, pueden captar más luz a través de sus fotodiodos, lo que permite emplear una sensibilidad mayor sin que el granulado o la pérdida de calidad puedan suponer un problema.

Resampleo en Photoshop

Acá entramos en un terreno complicado.
¿Por qué? Porque en un principio no se debería resamplear una imagen.
Cosa realmente imposible.
Vale aclarar que resamplear una imagen no se refiere únicamente a ampliar una imagen, sino a cambiarle el tamaño o sea, cuando se achica una imagen también se la resamplea, lo que para ser puristas estaría mal.
¿Por?
Porque ya sea ampliando o reduciendo una imagen la información de la misma se altera, lo cual influye en su calidad.
Obviamente que al ampliar estamos “inventando” información mientras que al reducir no. Pero, por pruebas que he realizado en su momento, puedo decir que si se compara una imagen escaneada al tamaño final de salida con una igual pero reducida en su tamaño, pero de igual dimensión que la escaneada al tamaño final, se notan diferencias. Sutiles pero se notan.

Dicho esto, puedo asegurar que una de las ventanas más usadas en Photoshop, pero también sobre las que más dudas y confusión existe, es la ventana de Imagen/Tamaño de imagen [Image/Image Size].
Dicha ventana está dividida en dos áreas que nos informan sobre medidas y resolución de la imagen activa. La primera área (Pixel Dimensions) nos indica la cantidad de píxeles que contiene la imagen en sentido Horizontal (Width) y Vertical (Height). Esta información es la que hace referencia al tamaño en pixeles.
Esto es a lo que hacía referencia unos párrafos atrás. Es la que debemos utilizar cuando estamos trabajando imágenes cuya finalidad de salida será una pantalla, por ejemplo para Internet, ya que sabremos qué área ocupará la imagen en un monitor de determinado tamaño.
La segunda área (Document Size) nos indica las medidas físicas de la imagen en determinada unidad de media (pulgadas, milímetros, etc) y es la que utilizaremos cuando estamos trabajando imágenes cuyo finalidad será un medio impreso ya que sabremos que tamaño ocupará en la impresión en relación a la resolución de salida.
Remuestreo [Resample] es el cambio en el número de píxeles de una imagen y si bien se ven 7 formas de remuestreo (a continuación veremos que existe una más) básicamente el modo de aplicación se divide en dos: el de aumento del número de píxeles (Upscale) o el de reducción  del número de píxeles (Downscale). Es importante entender que no es lo mismo cambiar el número de píxeles (Resample) que modificar la resolución de una imagen ya que existen variables al tildar la opción Resample:

  • Si la casilla de verificación Resample está marcada, y hacemos click en la cadenita que se encuentra entre las dos medidas, todas las casillas son editables.
    Esto significa que podemos cambiar de manera independiente el número de píxeles y el tamaño de la imagen. Por ejemplo, si una imagen tiene el tamaño correcto pero demasiada resolución, podemos reducir la misma manteniendo el tamaño fijo de la imagen al marcar esta casilla.
  • Si la casilla de verificación Resample está desmarcada se puede cambiar el tamaño y la resolución manteniendo el número de píxeles (y por lo mismo manteniendo el tamaño del archivo). El tamaño y la resolución serán modificados de manera inversamente proporcional, es decir, si aumentamos la resolución reducimos el tamaño físico de la imagen y al contrario.
    Por ejemplo, tenemos una imagen tomada con una cámara digital a una resolución de 72 ppi pero a un tamaño de 31,75 cm. Si desmarcamos la casilla Resample y aumentamos la resolución a 300 ppi el tamaño físico se reducirá a 7,62 cm y el tamaño de archivo se mantiene intacto, o sea a 900 px por 600 px.

Pero como dije antes existe otra opción y la misma es una mejora sustancial desde que apareció la versión Creative Cloud. O sea, en versiones anteriores a CC no existía la siguiente posibilidad.
Para activarla (si no se encuentra activa, cosa que en las últimas actualizaciones debería ocurrir) debemos ir a las preferencias (Ctrl + K) y, en la opción Tecnologia de previsualización [Technology Preview], tildar la opción Habilitar preservar detalles 2.0 al ampliar [Enable Preserve Details 2.0 Upscale].
Al hacer esto, en la ventana Tamaño de imagen [Image Size], aparecerá una nueva opción.

A continuación podrán ver la diferencia entre la imagen original a 3101 px por 2068 px y al utilizar el modo Automático, sin haber tildado la opción Habilitar preservar detalles 2.0 al ampliar [Enable Preserve Details 2.0 Upscale] y con la opción Preservar detalles 2.0 [Preserve Details 2.0] al 30%, aumentando la imagen de 900 px por 600 px a 3101 px por 2068 px.
Puede parecer que la imagen del medio, sin la preservación 2.0, está más “enfocada”, lo cual de alguna forma es correcto. Esto se debe a que al utilizar el método Automático, Photoshop utiliza la opción de preservar detalles al aumentar, lo que aplica un Enfocado [Sharpen] que genera halos. De allí la sensación de que esta mas enfocada pero los halos son muy notables lo cual es molesto.
Con la tecnología 2.0 los halos desaparecen manteniendo casi la misma calidad que una imagen original al mismo tamaño.

Con esto daría por cerrado esta primera aproximación al tema de la resolución y el resampleo de imágenes en Photoshop.

Espero ver prontamente sus imágenes subidas a Adobe Stock.
Nos leemos en un próximo tutorial.

Categorías Populares en Adobe Stock

Autor: Mariana Cabral

¿Andas falto de inspiración? No te preocupes, a todos nos pasa. Pero, ¿qué sucede cuando parece que no fluyen las ideas y te sientes incapaz de darle a tu cliente la imagen perfecta en el siguiente post en redes sociales? O, por el contrario, tienes que salir a hacer un nuevo shooting y no se te ocurren temas nuevos para fotografiar o incluso  ilustrar. Como ahí, ¿¡qué hacemos!?

Bueno, pues resulta que en Adobe Stock piensan en todo y nos ofrecen la forma de hacer “búsquedas más inteligentes” para dar con contenido súper interesante a través de sus categorías más populares, aquellas que más están buscando otros usuarios como tú y como yo. Y de hecho, te lo ponen directo en la primera página… sí, esas cosas que suceden mientras tú no visitas el contenido completo de tus plataformas favoritas. 😉

Ok, y ¿dónde está esta belleza? Pues en el Home de Adobe Stock, solo tienes que irte hasta abajo y ahí encuentras “Buscar más inteligentemente”;  tal cual hay un listado de “Categorías populares”. Y desde ahí se te empiezan a abrir los ojos y las ideas, porque verás temas que tal vez nunca pasaron por tu cabeza, como “Problemática social”, o “Religiones y culturas”, o “Sensaciones y emociones”… Sí, todos pensamos en “Animales”, “Gente”, “Tecnología” y hasta “Medio ambiente”, pero ¿qué tal “Estilo de vida”? Y de verdad, lo que vas a encontrar en estilo de vida y el resto de categorías, te dará una idea de lo que ha cambiado la imagen de stock en los últimos 5 años.

Si eres consumidor de recursos, te va a dar algunas ideas muy interesantes para tus proyectos y cuentas. En lugar de llegar a hacer directamente una búsqueda que tengas en la cabeza, respondiendo a tus patrones habituales o tal vez a los de tu cliente; te das la oportunidad de explorar otros temas que muchos otros usuarios están utilizando. Quién quita y le das un nuevo aire a tus campañas.

Si eres Colaborador, bien puedes darte idea de lo que los consumidores están buscando y cómo lo están resolviendo otros creativos con los recursos que están generando. Puede ser que te animes a hacer cosas distintas en tu siguiente shooting o que finalmente des el paso a nuevos estilos de ilustración o temáticas que no habías explorado, o incluso a crear plantillas de diseño gráfico… pero ahora sabes que los usuarios los están pidiendo y, sí, ¡pagan por ellos!

Por donde lo veas, el apartado de Categorías populares es una excelente herramienta tanto como Usuario, como Colaborador. ¡Aprovéchalo! Está ahí para que lo uses.

Como siempre, te dejo un pequeño video donde podrás ver en unos cuantos minutos cómo es que funciona. Si tienes dudas o quieres que hablemos de otros temas, ¡avísanos!

 

 

Vende tus fotografías y vídeos en el banco de contenidos Adobe Stock

Automatizando nuestras imágenes

Autor: Marcelo Monzón

Entre los profesionales de la fotografía, la palabra automático, es mala palabra.
Si bien cada día es mayor la cantidad de fotógrafos que prefiere sacar fotos en automático, aun es mal visto entre los fotógrafos de antaño. Sin embargo, por suerte, este pensamiento está cambiando.
Pero ¿qué pasa entre los profesionales del retoque? Es peor aun. No por el hecho de usar algo automático, como con los fotógrafos, sino porque realmente no saben como funcionan las opciones automáticas de Photoshop, y consideran que funcionan mal.
Veamos una opción automática que nos puede sacar del apuro al momento de sacar nuestras fotografías.

El preconcepto es algo muy dañino, ya sea en nuestra vida cotidiana así como en lo profesional.
En el caso de Photoshop, durante años, por no decir siempre, he escuchado “NO USES LAS OPCIONES AUTOMATICAS, SON HORRIBLES”.
Recuerdo cuando hace muchos años atrás trabajando en un medio periodístico muy famoso de la Argentina, comencé a retocar las fotos utilizando las opciones Auto de ajustes.
Mis colegas no podían entender porque a mí me quedaban bien y a ellos súper mal.
Obviamente porque si bien Photoshop es mágico (claro que si) a veces necesita una mano para hacer su magia.
Si no preparamos al programa para que sepa que es lo que deseamos, no podemos quejarnos que no hace lo que queremos.
Esta intro viene a raíz de que yo también caí en el error de criticar una acción automática por no entender, en aquel momento, como tenía que trabajar con ella.
Allá por fines de la década de los 90, en un viaje a Brasil, quise hacer una panorámica de la Lagoa Rodrigo de Freitas.
Cuando quise usar la opción automática Panorámica, como no tuve los recaudos necesarios al tomar las fotos, el resultado no fue el esperado.
Muchos años después, tuve la necesidad de realizar una fotografía para el restaurante de un amigo.
Como no tenía suficiente tiro (distancia entre la cámara y lo que necesitaba fotografiar) pensé: Hago tomas parciales y las uno con la opción Panorámica. Obviamente me había olvidado de mi “mala experiencia” anterior.
Cuando me senté a retocar las imágenes me vinieron a la mente las imágenes de Rio de Janeiro.
Lo primero que sentí fue un miedo a que el resultado fuese malo.
Ahí recordé que cuando saqué las imágenes desde el Cristo Redentor, no había tomado el recaudo de sacarlas con trípode o de cuidar que el horizonte estuviese, siempre, más o menos a la misma altura.
Aclaro que cuando hablo de horizonte no me refiero a la línea que se ve a lo lejos en las fotos de paisajes. El horizonte en este caso es la línea imaginaria que se tiene que considerar, principalmente, en las imágenes que servirán a montajes y que tiene como punto medio la “mirada” del observador, en este caso del lente.
Por eso antes de hacer el montaje del restaurante, quise ver si con el comando Alinear capas automáticamente [Auto-Align layers] podía solucionar aquella vieja panorámica que quise hacer en mi visita a la Cidade Maravilhosa.

Antes de continuar quisiera aclarar que las fotos son en baja calidad porque, en aquel momento, eran lo máximo que se podía sacar con una cámara digital NO profesional. Era apenas una cámara de 1 Mp.
Lo primero que hice, siguiendo con los comandos automáticos, fue abrir todas las imágenes dentro de una sola.
Para hacer esto fui al menú Archivo/Secuencias de comandos/Cargar archivos en pila [File/ Scripts/Load Files into Stack] y, en la ventana que se abre, buscar todas las imágenes que quiero formen parte de la panorámica.

Para ser honesto, no recuerdo si en aquel momento existía la posibilidad de alinear automáticamente las imágenes directamente desde esta ventana.
Pero más allá de que existiese o no esta opción, es preferible usar otro comando para hacerlo ya que se puede tener más control sobre el resultado final.
Por eso no tildo esta opción.
Tampoco la de crear un Objeto inteligente [Smart Object] porque en este caso no me serviría.
En otro tutorial veremos donde sí es muy útil tildar esa opción.
Una vez que tenemos todas nuestras imágenes en diferentes capas, las seleccionamos todas, pulsando la tecla Mayúsculas [Shift], y, desde el menú Edición/Alinear capas automáticamente [Edit/Auto-Align layers], dejamos que Photoshop haga su magia.
En la ventana que se nos abre, tenemos una serie de opciones.
Las de la parte superior son diferentes maneras de colocar, y distorsionar, las imágenes para lograr una panorámica más precisa:

Automático [Auto]: Analiza las imágenes y aplica una transformación en perspectiva o cilíndrica a las capas, más allá de cambiar su posición de ser necesario.

Perspectiva [Perspective]: Aplica una transformación de perspectiva, sesgo y escala sobre las imágenes para que se acoplen correctamente. La imagen central permanecerá intacta, el resto se ajustará a la misma.

Collage [Collage]: Permite mover, rotar y escalar cada imagen.

Cilíndrico [Cylindrical]: Como en el caso de la opción Perspectiva, la imagen central no se modifica, pero el resto se transforma mostrándose como un cilindro abierto verticalmente. Esta opción es muy aconsejable para panoramas amplios.

Esférica [Spherical]: Parecido al la opción anterior, pero muestra la imagen como en el interior de una esfera.

Cambiar posición [Reposition]: Cuando las imágenes están tomadas sin ningún tipo de perspectiva esta opción es la más adecuada. Reconstruye el resultado moviendo las capas seleccionadas haciendo coincidir sus bordes superponiéndolos.

Generalmente utilizo la opción Automático, salvo raras ocasiones donde necesito mayor o menor distorsión de las imágenes.
Las opciones de Corrección de lente [Lens Correction] son para corregir aberraciones ocasionadas por las lentes, como por ejemplo las viñetas o diferentes tipos de distorsiones de lente, ya que la mayoría de las cámaras graban los metadatos en cada imagen dándole a Photoshop la información necesaria para realizar las correcciones automáticamente.

Una vez que hacemos click en Ok, Photoshop hará todo el trabajo por nosotros.
Sin embargo, en apariencia, el resultado no es el deseado.

Ahora es donde ocurre la verdadera magia.
Sin deseleccionar las capas, volvemos al menú Edición [Edit] pero esta vez hacemos click en Fusionar capas automáticamente [Auto-Blend Layers].
En la ventana que se nos abre, seleccionamos la opción Panorama [Panorama].
Esto no porque sea una panorámica sino por los algoritmos que Photoshop utiliza para realizar la fusión de capas.
La opción Apilar imágenes [Stack Images] se utiliza cuando se realizan fotos con diferente profundidad de campo (se generan diferentes desenfoques) por lo que Photoshop hace un mapeamento de la imagen utilizando las diferentes partes de todas las fotos para unificar el foco.
Y ya que estamos utilizando las ventajas de la automatización de Photoshop, tildemos también las opciones Tonos y colores homogéneos [Seamless Tones and Colors] y Áreas transparentes de relleno según contenido [Content Aware Fill Transparent Areas].
La primera unificará los tonos entre las distintas imágenes. Si observan la imagen anterior verán cómo se notan las uniones por los diferentes tonos del cielo.
La segunda le dirá a Photoshop que rellene según contenido los espacios vacios.
Veamos el resultado final.

Lo interesante de las opciones automáticas es ver las máscaras que Photoshop realiza.
Jamás se me ocurriría hacer una máscara de esa forma y con esas características pero, como se puede ver, los resultados son fantásticos.

Veamos ahora el caso del restaurante de mi amigo.
Como pueden ver las fotos son completamente diferentes entre sí.

En este caso no use la opción Automático [Auto] porque el resultado final no fue el mejor. Así que utilicé la opción Collage.
Probé todas y la que aparentemente mejor resultaba era Cambiar posición [Reposition] pero cuando le aplique el comando Fusionar capas automáticamente [Auto-Blend Layers] el resultado fue muy malo.

Por eso es importante hacer pruebas y no quedarse con la receta ya que lo que funciona en una imagen, probablemente en otra no lo haga.
Para lograr el resultado que verán en la siguiente imagen utilicé otros comandos automáticos pero eso lo dejamos para otro tutorial.

Espero ver prontamente sus imágenes subidas a Adobe Stock.
Nos leemos en un próximo tutorial.