5 consejos básicos para que tus fotos no parezcan de amateurs

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Autor: Marcelo Monzón

Mas allá de todo lo que se puede aprender en un curso básico de fotografía, existen cosas realmente muy elementales que, por ser tan básicas, generalmente se dan por sentado y no se remarcan, o enseñan en el caso de un curso, porque se da por sentado que se saben.
Sin embargo esas cosas suelen marcar la diferencia entre una foto más y la foto.

Veamos algunas de esas cosas que damos por hecho y que son primordiales para una excelente imagen.

 

Hay un dicho popular que dice: “Si los consejos fuesen útiles nadie los regalaba”.
Tal vez sea verdad. Sin embargo, mirando hacia atrás, cuando comencé como ilustrador en los años 70, pienso lo bien que me habrían venido algunos consejos básicos como por ejemplo como agarrar el lápiz o como usar correctamente una goma de borrar.
Parece chiste, pero les puedo asegurar que esas dos cosas tan básicas, y que todo niño de tres o cuatro años hace de manera intuitiva, tienen una forma particular de usarse para que, durante el proceso de pintura, los dibujos no se estropeen al momento de hacer una ilustración. Eso lo aprendí algún tiempo después de haber comenzado a publicar mis trabajos en libros y revistas.
Por eso es que pienso que aquellos consejos que pueden resultar muy básicos, jamás están de más brindarlos.

En el caso de la fotografía, muchos piensan que por haber comprado el último modelo de cámara, no tendrán inconveniente con cosas tan rudimentales como el foco.

El próximo consejo no entra en la lista de los cinco pero es tan o más importante que cualquiera de ellos: Estúdiense bien el manual de la cámara. Mientras más conozcamos nuestro equipamiento más provecho podremos sacarle a sus cualidades. Caso hayan perdido el manual, y no sea una cámara muy vieja, seguramente se encentre en formato PDF en Internet.
Vale explicar que los consejos están dirigidos a aquellos fotógrafos que utilizan, como mínimo, una cámara semi profesional a profesional, ya que casi todo lo vertido en este texto no es muy aplicable a las cámaras pocket, o a los celulares, aunque posean opciones de modificar los parámetros. El funcionamiento de estos es muy disímil a lo que explicaré a continuación.

 

  1. Prestar atención al foco

Si, parece obvio, pero como mencioné, a veces nos olvidamos de algo tan básico.
Lo ideal para no caer en este error es comenzar con el foco en automático y cambiarlo posteriormente.

Dejando la opción de foco automático podemos realizar pruebas para asegurarnos cómo funciona el foco del lente.

Presionando suavemente el botón de disparo veremos donde puntualiza su foco. Si el foco está en automático, la maquina intentará ajustar el mismo o bien en el centro del encuadre o en el objeto más próximo. Es importante prestar atención a cada elemento encuadrado antes de hacer la toma.

Una vez hecha la prueba, podemos jugar con las distintas profundidades de campo logrando elementos más o menos enfocados, o desenfocados, según la atención que le queramos imprimir en nuestra toma.

  1. Prestarle atención a la luz

Fotografía es una palabra que proviene del griego ya que deriva de phōs, que significa luz, y graf, que quiere decir rayar, dibujar, escribir, y en conjunto significa escribir, o grabar, con la luz.

Por tal motivo, prestarle atención a la iluminación es lo fundamental para que nuestras imágenes tengan éxito.
Para esto es conveniente trabajar con la cámara en modo manual e ir alterando no solo la apertura sino también con diferentes ISO.
¿Qué es esto? ISO (International Organization for Standardization) es la sensibilidad del sensor de nuestra cámara a la luz.

Esta sensibilidad es captada por el diafragma, por lo que aprender a utilizar la apertura del mismo nos permite tener todo el control sobre la luz que entra  y así lograr fotos bien balanceadas, más claras o más oscuras.

Pero más allá de las cuestiones técnicas del uso de la cámara, la luz es sí misma es un mundo de posibilidades.

El dominio de la luz es lo que nos diferenciará como fotógrafo ya que, la forma en que una fotografía es iluminada modificará el mensaje.
Obviamente la luz varía según el momento del día.
Y estos, se que sonará obvio, se dividen en Amanecer, Media Mañana, Medio Día, Media Tarde, Tarde y Noche.
Cada uno de ellos tiene su atractivo y su técnica fotográfica.
En este caso me centraré en dos momentos lumínicos que nos permitirán conseguir maravillosas fotografías.

Pero antes de hablar sobre ellos hablare de la Temperatura de color.

La misma se divide en dos: “luz fría” y “luz cálida”.

Esto se refiere al color que tiene la luz  y se mide en grados Kelvin de la siguiente mantera:

  • Las temperaturas más altas tienen tonalidades más azules (8000 K a 16000K) y corresponden a luces más frías. (Ej: Cielo, luz fluorescente, etc.)
  • Las temperaturas más bajas tienen tonalidades más rojas y amarillas (1800 K a 4000K) y corresponden a luces más frías. (Ej. Velas, lámparas tungsteno, etc)
  • Las temperaturas medias tienen una tonalidad más blanca (4500 K a 6500K) y corresponden a luces más blancas.

Hecha la aclaración, vayamos a los momentos más fuertes en el uso de luz natural.

Comencemos por la más mencionada y conocida:

 

Hora Dorada

Denominada “la hora mágica”, es el período poco después del amanecer y un poco antes de la puesta de sol. Es considerada la mejor hora para conseguir una fotografía espectacular, porque es cuando el sol emite una luz natural más suave, de color rojizo-rosado, que nos permite crear imágenes con gran tono dramático y artísticas.

Lo mejor de esta hora, es lo poco que necesitamos para poder realizar fotografías con el efecto deseado. Completamente innecesario el uso de equipos de iluminación adicionales y otros accesorios para lograr el color, la saturación y la exposición deseada. Además, ya que se consigue un excelente resultado directamente en toma, es la mejor foto para no tener que realizar un gran retoque al momento del procesado o revelado de la imagen.

 

Hora Azul

La Hora Azul, la podríamos definir como lo contrario de la Hora Dorada, ya que sería el momento justo antes del amanecer y poco después de la puesta de sol. Durante este momento el contraste es bajo y la iluminación consigue un tono azulado muy fresco, con colores pastel de iluminación más tenue.

Y si la hora dorada es uno de los momentos más difíciles de fotografiar, por el poco tiempo que dura, la hora azul es mucho peor ya que puede durar aproximadamente solo un par de minutos, por lo que es muy necesario una previa organización para tener todo preparado y listo para disparar lo más rápido posible. Posiblemente las imágenes se tiñan demasiado de azules, pero nada que un filtro cálido o un poco de edición con un buen balance de blancos no pueda arreglar.

Quedan muchas cosas relacionadas a la luz en el tintero, como explicar el manejo de la luz suave o la luz dura, pero esos serán temas para otro tutorial.

 

  1. Aprender a usar flash

Como mencioné en el consejo anterior, la luz lo es todo en la fotografía.
De ahí que muchas veces solo la luz natural no nos alcance, entonces recurrir a un flash es excelente para equilibrar la iluminación natural.

El flash es un complemento que nos permite iluminar a nuestro antojo. Pero hay que usarlo con mucho cuidado, porque si creamos iluminaciones muy estrambóticas resultarán antinaturales a nuestro ojo y el efecto puede ser negativo.
Básicamente existen dos tipos de flash: de zapata y de estudio.
El de estudio es, como su nombre lo indica, es el que se utiliza en los estudios fotográficos.
El de zapata es el común que se acopla a la cámara en la parte superior de la misma.

Generalmente, salvo que se sepa manipularlo muy bien, es aconsejable utilizarlo en el modo automático, ya que ajustar el flash para que funcione al 100% sólo es conveniente cuando estemos fotografiando ambientes amplios.

En tomas más cercanas, las fotos pueden quedar sobre expuestas, o sea, demasiado claras. En estos casos conviene utilizarlo en 1/64 o 1/16.

El uso de un reflector, ya sea los comprados o simplemente un elemento de superficie blanca, es muy práctico para modificar el uso del flash. No solo al estar cerca del lugar donde que deseamos fotografiar puede absorber algo del exceso de luz, sino que también nos permite crear rellenos de iluminación, en zonas más oscuras, o direccionar la misma para donde deseemos.

Dicho esto le contare de una técnica conocida como Strobist.

En 2006, el fotógrafo norteamericano David Hobby comenzó a escribir un blog llamado Strobist, el cual explica una técnica de iluminación que utiliza únicamente flashes de zapata, para obtener resultados como en los estudios de fotografía. Hoy en día esta técnica se ha convertido en una filosofía que inspira a muchas personas en el mundo por el uso de un equipo ligero, portátil y económico.

Básicamente el Strobist consiste en un flash de zapata (también llamado Strobe), un cable o transmisor inalámbrico, para disparar el flash fuera de la cámara, un trípode, con un soporte de sombrilla,  y una sombrilla para modificar la luz.

A partir de ahí se puede agregar la cantidad de estos “kits” que se quiera para lograr diferentes iluminaciones.
No hace mucho, Hobby estuvo dando un Workshop en Argentina, organizado por la revista Contrastes, donde pude apreciar las cosas increíbles que se logran con uno, dos, tres y hasta cuatro flashes de zapata.
A continuación pueden ver dos momentos del taller: uno dentro del estudio, donde se puede apreciar el uso de cajas difusoras. Estas cajas comúnmente se utilizan con flashes de estudio. Aquí están siendo utilizadas con flashes de zapata.

Y en exteriores, donde además del flash en cámara, también agregó dos flashes más para rellenar a la modelo.
Si se aprecia la iluminación natural, se notará que la misma está en la espalda de la modelo, lo cual jamás hay que hacer (salvo que se quiera hacer un contraluz) pero con el uso de tres flashes se logró realizar una foto excelente.

  1. Usar efectos especiales

Siempre es bueno diversificar la apariencia de nuestras imágenes.

Pero cuando hablo de “efectos especiales” no me refiero al uso de Photoshop.
Existen muchas opciones que se pueden realizar directamente en toma, como por ejemplo el uso de filtros de lentes, o técnicas que nos permiten realizar diferentes efectos al momento de realizar nuestra imagen.
Por ejemplo, una de las técnicas más comunes es el Bokeh.

Básicamente podemos definir esta técnica como  el efecto de fondo suavemente desenfocado, que se consigue  al fotografiar a un sujeto usando un lente en su máxima apertura, como por ejemplo f/2.8. En pocas palabras, el Bokeh no es ni más ni menos que el efecto óptico mediante el cual se ve definido al sujeto fotografiado mientras dejamos el resto de los elementos, tanto delante como detrás de él, desenfocados.
Por ejemplo, el típico retrato en una la modelo está con el fondo completamente difuso, con luces desenfocadas o “círculos” iluminados.

Eso sería una foto Bokeh.
Bokeh viene de la palabra japonesa boke (ボケ), que significa “desenfoque” o “niebla“, o boke-aji, la “calidad del desenfoque“, y se pronuncia BOQUÉ.

Otras de las técnicas “especiales” es la conocida como Barrido.

No, no se trata de buscar una escoba y comenzar a barrer todo el estudio.

Básicamente se trata de seguir con la cámara un sujeto en movimiento para conseguir una foto en la que el fondo salga movido mientras que la persona que se mueve aparece nítida.

Esta técnica es muy común en fotos deportivas, pero también se consiguen imágenes impactantes en tomas urbanas.

Es muy poco probable realizar esta técnica en automático, ya que es casi imposible conseguir un resultado aceptable.
Podemos utiliza el modo manual o el modo prioridad a la velocidad.
Lo ideal es trabajar con una velocidad media entre 1/20 y 1/60, ya que con velocidades muy rápidas sólo obtendremos toda la escena congelada y con velocidades muy lentas, lograremos lo opuesto, o sea, todo saldrá movido.
También es ideal, anquen no totalmente necesario, el uso de un trípode, preferentemente con cabezal móvil, y que el movimiento que queremos captar sea de manera rectilínea.

Hasta aquí hable de técnica de apertura y velocidad, pero también existen efectos que podemos lograr con diferentes tipos de filtros, como por  ejemplo los de degradado o los que disminuyen los colores cálidos realzando los colores fríos.

Independientemente de que, como ya mencioné, no es necesario utilizar Photoshop para hacer estos efectos, también podemos recurrir al software de edición para lograrlos.

En un próximo tutorial les explicaré como hacer estos efectos, el Bokeh y el Barrido, usando Photoshop para realzar nuestras fotos.

 

  1. Dar preferencia al zoom óptico en lugar del digital

Básicamente este consejo se debe a que el uso del zoom digital distorsiona la imagen y reduce la nitidez.
Las cámaras amateur y profesionales que poseen un objetivo con zoom óptico permiten un enfoque y una calidad muchísimo mejor.
Por eso es preferible recurrir al recurso analógico en ese caso.

 

Estos son mis cinco consejos básicos para comenzar a realizar fotografías si se quiere ganar dinero comercializándolas en Adobe Stock.

Espero ver prontamente sus fotografías subidas a Adobe Stock.
Nos leemos en un próximo tutorial.

 


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Posted on 06-26-2018