5 consejos a tener en cuenta al momento de realizar nuestras tomas

Adobe Stock Colaborador

Autor: Marcelo Monzón

 

Hacer click en el obturador no es sacar fotos.
Mas allá de conocer bien el funcionamiento de nuestra cámara, debemos tener presente la importancia de la luz pero también como vamos a “armar” nuestra escena.
Las mejores fotos son aquellas que nos cuentan una historia pero no siempre la narrativa esta en varios elementos juntos.

Muchas veces menos es más.

 

Hace más de veinticinco años que escribo notas o tutoriales sobre imagen digital.

En algunos casos sobre ilustraciones, la gran mayoría sobre retoque de fotos.

Pero más allá de que exista un eje, que es la imagen, una de las mayores dificultades que encuentro al momento de escribir es no dar por sentado que las personas saben los conceptos que yo puedo considerar básicos.

Es que después de tantos años, cuarenta, trabajando en el mercado de la imagen, uno da por sentado cosas que en realidad no son tan obvias para aquellos que se inician.

Por eso me gustaría invitarlos a escribirme a adobe@marcelomonzon.com.ar para que me cuenten sus dudas y así poder ir al hueso y explicar cosas concretas de su día a día, ya que yo puedo estar preocupado por como iluminar bien un rostro y ustedes en realidad quisieran que les cuente como revelar una toma de paisaje, aprovechando al máximo el rango dinámico de nuestra toma RAW.

Hecha esta aclaración vamos a los cinco consejos que si bien son básicos, muchas veces nos pueden perjudicar una toma.

 

1.  Como ya he mencionado en otros tutoriales, probablemente lo más difícil de fotografiar personas sea el sacar la mejor pose de la persona.
Un truco que siempre le recomiendo a mis alumnos es que mientras están armando su portfolio, realicen fotos a actores y bailarines. Estos tienen un conocimiento muy preciso de su cuerpo por eso nos “enseñaran” la mejor forma de posar.
Es muy común cuando se inicia en la fotografía de personas, hacer posar demasiado a la persona que vamos a fotografiar.
Si lo que estamos haciendo es una escena de acción lo ideal es escribir antes una especia de guion contando lo que la persona estará haciendo. Por ejemplo, imaginemos que vamos a realizar una foto sobre una maestra.
Mas allá de caer en lo obvio, por ejemplo la manzana sobre la mesa, escribamos que es lo que la maestra está haciendo en ese momento.
¿Está explicando sobre la historia egipcia? Más allá de los dibujos que podemos hacer en el pizarrón, o los afiches que puede estar mostrando, sería diferente ver a la docente hacer la pose de los egipcios. Mejor aun si se escucha la canción de Bangles, Walking like an egipcian. ¿Se entiende el concepto?
A nadie le gustan las típicas fotos de book de 15, anticuadas, posando con las manos juntas hacia adelante, sosteniendo un ramo de flores.
Seguramente que quienes hagan fotos de sociales, en algún momento tendrán que caer en esa típica imagen, porque la madre o la abuela quieren una foto así. Pero si no estamos haciendo un book de quinceañera, o aunque lo estemos haciendo, la clave está en posar lo más natural posible.
Obvio que a veces una foto amerita una pose estructurada, pero lo ideal es intentar que aunque sea una pose rígida, podamos jugar con algún accesorio, alguna intención, alguna anulación de la cámara, etc. Cuando digo anulación de la cámara me refiero a que el personaje no mire a cámara, que su acción pase más allá de centralizar la atención en el observador.
Cuanto más espontánea y con menos esfuerzo parezca, la imagen saldrá muchísimo mejor.

 

2.  En general, como mencioné en el copete, menos es más.
Sobrecargar las fotos no siempre obtiene un buen resultado.
Uno de los mayores problemas en este aspecto es lo que se conoce como ruido, o polución, visual. ¡OJO! No confundir con el ruido de la imagen, lo que en las fotografías análogas se conocía como grano. Eso es tema de otro tutorial.
El ruido visual es cuando colocamos demasiados elementos en nuestra imagen que la acción principal se pierde y no se sabe realmente que se quiere mostrar.
Lo ideal es intentar hacer una buena foto con la menor cantidad de elementos posibles. Si eso sale bien, a partir de ahí podemos empezar a jugar agregando más elementos a nuestra narrativa, o realizar maquillajes exagerados, conceptos locos o locaciones complejas.

3.  Sobreexponer la foto.
Esto es motivo de discusión en muchos foros de fotografía.
De hecho yo mismo he discutido con algunos fotógrafos sobre este tema ya que realmente, según la experiencia de cada uno, los resultados pueden ser catastróficos.
Nadie quiere una foto apagada, chata. Eso es obvio. Pero hay que tener mucho cuidado que la imagen no esté muy quemada, ya que de ser así se pierde información sustancial en luces y ya no hay vuelta atrás. Lo que no existe en la toma original, ni la magia de Photoshop consigue recuperarlo. Podemos inventar información, o hasta pintar la misma, pero eso dependerá de conocimientos extras, que no todos poseen y, aunque los posean, no siempre existe el tiempo o el presupuesto para realizarlos.
Es mejor tener bien expuesta la foto o en todo caso que este un poco “oscura”, sobreexpuesta, y después levantarla en post producción.
Este es un buen momento para darle una leída a los textos que escribí aquí en el blog sobre cómo sacarle provecho a una imagen RAW. Sacar en RAW nos permite manejar perfectamente las imágenes subexpuestas, logrando una ecualización más precisa desde el revelado.

 

4.  Aunque pueda parecer raro, existe determinado grupo de fotógrafos que dicen que prefieren no editar sus fotos.
Acá me gustaría hacer una buena explicación sobre este tópico.
En primer lugar, aquellos que esgrimen el argumento que con la fotografía análoga no existía manipulación, o bien no tiene idea como se revela análogamente, o directamente miente.
Perdón si soy muy duro con esta apreciación pero nada tiene que ver que este escribiendo en el blog de Adobe, por ende el desarrollador de Photoshop.
Porque digo esto, porque desde el revelado análogo SIEMPRE se manipulo la imagen. Se modificaba el contraste, la exposición, el color. Existían técnicas, como el Proceso Cruzado [Cross Process], que lograba alterar la imagen original sustancialmente. Y ni que hablar de cuando se apantallaba o se focalizaba la exposición en determinadas regiones.
De hecho hasta existía una técnica, conocida como Sandwich, que nos permitía juntar diferentes negativos para lograr imágenes imposibles.
Obviamente que Photoshop nos permite muchísimas, (MUCHISIMAS), más opciones que lo que se podía hacer análogamente. O en tiempos muchísimos más rápido. Por ejemplo una solarización, que antes podía llevarnos varias horas, ahora se realza en minutos.
Pero desmerecer el uso de Photoshop, simplemente por querer parecer excéntrico y “especial” es una verdadera tontería.
Si pensamos a Photoshop (léase Camera RAW o Lightroom) como un simple laboratorio fotográfico, sin caer en las complejas manipulaciones que el programa permite, es como revelar de manera análoga sin tener que preocuparnos con la manipulación de químicos.
Hecho este descargo, no querer editar la foto para no arruinarla o, caso contrario, editarla demasiado, son opciones completamente válidas.
La manipulación a través de Photoshop, Camera RAW o Lightroom permite darle nuestro toque personal.
Independientemente de la estética o estilo que vayamos a plasmarle, cuidado con sacarle la identidad a la/el modelo.
En otro tutorial hablare sobre las cuestiones legales que involucran hacer fotos con modelos.
Pero independientemente de estas cuestiones legales y burocráticas, a nadie le gustaría que se nos modifique nuestra imagen, salvo, obviamente, que la idea sea realizar algún maquillaje especial o FX, lo cual sería previamente hablado con la persona involucrada en nuestra producción.

5.  El querer usar flashes y accesorios de fotografía solo porque “queda profesional”.
Puede parecer exagerado que quiera hablar sobre esto, pero les puedo asegurar que mucha más gente de lo que se puede pensar piensa algo así.
Aunque pueda parecer innecesaria la aclaración, si no se conoce correctamente el uso de luces y flashes, los resultados pueden ser diametralmente opuestos a lograr una imagen “mas” profesional.
De ninguna manera debemos sentirnos obligados a hacer una sesión de fotos mega súper “pro“. Manejarse con lo que nos hace sentir cómodo y lo que sabemos hacer es lo ideal para lograr imágenes sinceras y agradables.
Está muy bien querer superarse y aprender a utilizar luces y flashes para lograr diferentes resultados. Pero primero aprendamos a hacerlo estudiando en algún instituto, o con algún profesional, que pueda orientarnos en cómo sacarle provecho a estos accesorios.
Pero recordemos que NO es necesario contar con una parafernalia de estudio de fotografía para lograr vender nuestras fotos en Adobe Stock.
Lo importante es ser creativo y que las imágenes cumplan con los requerimientos básicos que nos pide Adobe para poder comercializar nuestras imágenes.
¡El resto viene con el tiempo y con mucha práctica!

Espero que estos consejos les sean útiles y los puedan aprovechar al máximo para no perderse la oportunidad para hacer de Adobe Stock una forma de ingresos, principalmente si consideramos que los mismos surgen de nuestra creación de contenido creativo.

Vamos, ¡¡anímense!! Quiero ver prontamente sus imágenes subidas a Adobe Stock.
Nos leemos en un próximo tutorial.

 


Adobe Stock Colaborador

Posted on 08-31-2018